domingo, junio 23, 2024

Locales

OPINIÓN: Lo que viví en Claráz.

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inundacion-fernandez-marzo-08.jpg(Foto www.jnfnet.com.ar)

Hugo Alberto Torres (DNI 17520077)

Es mi deseo contarles algunas de las cosas ocurridas en el transcurso de estos días, durante y luego del temporal de lluvias intensas que nos afectara a nosotros y principalmente a las localidades de Claráz y Juan N. Fernández.

08/03/08

Una empleada de la Dirección de Defensa Civil de Necochea llega a Claráz, encontrando una situación complicada en lo referente a los evacuados por anegamientos. Sólo seis personas estaban en la escuela Nº 16. Con la ayuda de los empleados municipales, en un carro tirado por un tractor, recorre las casas de la periferia del pueblo donde se encontraban familias que en principio no querían abandonar sus viviendas y convence a sus moradores de que la mejor situación para las madres, algunas embarazadas, y los niños era estar en el centro de evacuados, con provisión de alimentos, agua potable, ropa seca y atención sanitaria. Resultado de ello es que la cantidad de evacuados aumenta a 30 (diez mayores y veinte menores).

Esa misma noche el director de Defensa Civil, Juan D. Llorens viaja hacia el lugar y se instala para dirigir personalmente la respuesta hacia las familias afectadas.

09/03/08

Personal de Defensa Civil transporta más elementos que ayuden a la acción y junto con personal de bomberos, policía y empleados municipales colaboran en lo posible.

Las madres evacuadas desarrollan tareas organizadas que mantienen al centro de evacuados limpio, ordenado, con los niños provistos de sus comidas, bañados y vestidos con ropa seca. Se organizan tareas que contribuyen a entretenerlos y contenerlos en tal situación.

El personal sanitario de la localidad cumple con la revisión de todos los niños y madres evacuados, a efectos de detectar problemas sanitarios que, felizmente, no se presentaron.

El director de Defensa Civil continúa en el lugar, pernoctando en el centro de evacuados.

Para salir de Claráz hacia Fernández hubo de utilizarse la camioneta de doble tracción de los Bomberos de J. N. Fernández. Esa noche el camino quedaba cortado por una rotura insalvable.

Más tarde, al regresar a la ciudad de Necochea el vehículo de transporte que disponía Defensa Civil, es cargado con todos los elementos recolectados en la Maratón Solidaria organizada por la concejal Ana Asa, para ser llevados y administrados en la emergencia desde el centro de evacuados.

10/03/08

En la mañana de este lunes se completa la carga con más alimentos, colchones, lavandina, detergente, agua potable y frutas y verduras, las que se compraron con la colaboración del personal de Cargill.

También se debe aclarar sobre las actividades realizadas en un programa radial, debido a las declaraciones de una persona que manifestó que todo lo realizado era gracias a un Voluntario de Defensa Civil proveniente de La Plata.

Se debe destacar que no había acreditada más gente de Defensa Civil en Claráz que los cuatro empleados afectados, y eran de la Dirección de Necochea.

Para ingresar a Claráz se debió transitar por el camino entoscado que va desde el Km 93 de la ruta provincial 86 hasta el mismo pueblo.

Si bien hay dos o tres pasos anegados, no impide esto el acceso a vehículos de mediano a mayor porte.

Se descargan los alimentos que se repartirían en los siguientes días, así como el agua potable envasada que donó la población de Necochea y Quequén.

Se efectuaron todos los relevamientos de los afectados y los evacuados pudieron retornar a sus hogares provistos de comida, ropa seca, agua potable, colchones en los casos necesarios, y las instrucciones para manejarse con la potabilización del agua para los otros usos de higiene.

Culminadas estas tareas, el personal de Defensa Civil de Necochea regresa a la ciudad, para continuar durante la semana con las tareas de seguimiento en la fase de reconstrucción.

15/03/08

El personal de Defensa Civil Necochea se traslada hasta las localidades de J. N. Fernández y Claráz a efectos de llevar otros insumos, verificar el estado de caminos y la situación general de las poblaciones.

Para ingresar a Claráz se usó por precaución el camino del Km 93, dado que si bien las camionetas y algunos modelos de auto pueden pasar con precaución, el camino no está totalmente recuperado por la dificultad que presenta su rotura.

Personal de Vialidad se encontraba trabajando en forma permanente, dando soluciones de emergencia en principio y preparando la restauración del camino a como estaba antes del meteoro.

Personal policial del lugar está abocado a la distribución del pan que provee la panadería del lugar, en colaboración con Defensa Civil que le suministró harina y coordinó la inestimable colaboración del comerciante.

Hasta aquí lo que sé porque lo vi y colaboré. La gente continúa trabajando en lo que falta, sea en el camino, en la asistencia a las personas más afectadas o el encauzamiento de las donaciones que sigue haciendo el resto de la población.

Faltan varias y graves cosas. La principal, a mi entender es la restauración de las clases a los alumnos de Claráz.

En este momento, públicamente, no voy a opinar sobre las causas y las acciones a tomar. Son demasiado obvias.

Pero sí quiero resaltar la actividad de una persona que también se hizo presente en la localidad de Claráz el día 8 de marzo, y se ocupaba de efectuar una suerte de activismo, invitando a realizar una quema de neumáticos en la puerta de la Delegación Municipal, hacer permanentemente llamadas telefónicas con su celular y de alguna manera estorbar la tarea de todos los actores que estaban verdaderamente abocados a ayudar a la gente.

También estuvo colaborando con la distribución de elementos que llegaron a un domicilio particular de Claráz y no pasaron por el centro de evacuados.

No tengo el apellido de este hombre que declinó identificarse, pero es evidente que su meta no era la de ayudar a las personas, las que requerían auxilio y las que dieron buena parte de sí para que le lleváramos a los pobladores de Claráz una mano solidaria.

Es mi deseo destacar la total predisposición de todos los empleados municipales que colaboraron con la Dirección de Defensa Civil, aportando todo lo necesario, no importando los horarios, las fechas, el esfuerzo.

Todas las actividades estuvieron permanentemente informadas al Intendente y apoyadas por él.

Todos estos comentarios que lamento leer hoy, porque provienen de gente de las que no figura el nombre, y cuando firman se nota que no han pisado el barro de Claráz, no alcanzarán para borrar de mi memoria las sonrisas de la gente que nos despedía con un beso o un apretón de manos, y decían

Gracias.

A ellos y a los que nos ayudaron de verdad, les debemos las gracias.

Gracias por permitirnos hacer un trabajo que a veces por más previsiones que se tomen, se debe cumplir.

Pero aún cuando no llegue a tener una eficiencia del 100 %, se hace con el corazón puesto en ello, corazón que no debería ser escupido con notas y comentarios que guardan otros intereses, intereses que están alejados del bien común.