BRASIL: Carnaval, la apoteosis mezclada con la crisis

Desfiles plenos de sensualidad hicieron vibrar hoy a los brasileños en las calles en el marco de un carnaval donde las Escolas do Samba inician sus desfiles en el Sambódromo con menos lujo y más críticas que otros años.

Unas 300 mil personas vibraron hoy junto al grupo “Simpatía es Casi Amor” en la playa de Ipanema, en el sur de Río de Janeiro.

Las autoridades cariocas estiman que unos 6 millones de personas, entre ellas 1,5 millones de turistas, participarán en los bailes callejeros iniciados el viernes pasado y que concluirán este miércoles.

“Hola burgueses de Ipanema acá está Simpatía es Casi Amor”, coreaba la multitud al pasar frente a los elegantes edificios frente al mar.

Anitta, la indiscutida reina del funk brasileño, se meneó en Jacarepagua, zona oeste de Río de Janeiro, donde fue ovacionada por el público mientras interpretaba “Vai Balandra” un hit que encabeza todos los ránkings de ventas.

Los contrastes entre la apoteosis carnavalesca y los problemas del Brasil real se observan con toda crudeza.

Este domingo horas después de que Anitta hizo delirar al público, en Jacarepagua falleció la adolescente Evelyn da Silva Coelho, que fue herida en esa localidad durante un choque armado entre bandas que se disputan el control de las favelas.

Da Silva Coelho, de 15 años, fue la tercer menor de edad muerta en los últimos días en un Río de Janeiro asediado por una guerra de baja intensidad en las barriadas pobres que no ceja a pesar de la presencia de las Fuerzas Armadas.

En San Pablo, que se consolida como nueva referencia del carnaval sin eclipsar a Río, la infartante bailarina Tarine Lopes vio caer la pequeña prenda verde loro con la que danzaba en lo alto de una carroza.

“Ocurrió un imprevisto al caer mi tapasexo, yo intenté volverlo a su lugar” sin dejar de bailar, dijo con aparente picardía Tarine Lopes, con un vistoso tocado de plumas naranjas.

Cerca de las 12 horas (14 GMT) de este domingo, con 35 grados de temperatura y bajo un sol impiadoso, cientos de miles de personas invadieron la Avenida 23 de Mayo, en el oeste de San Pablo, Los paulistanos festejaron junto al grupo “El domingo ella no va” que tocó ritmos bahianos, como el axé, intercalados con algunos funks muy festejados por la multitud.

Las fiestas callejeras de este domingo se prolongaron hasta las primeras horas de la noche en todo Brasil.

Mientras tanto las grandes Escolas do Samba realizaban sus aprestos finales antes de ingresar al Sambodromo de Río, diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer en los años 80 del siglo pasado y considerado un templo mundial del carnaval.

Debido a la crisis económica, que redujo los subsidios oficiales, las Escolas do Samba se vieron obligadas a realizar algunos recortes en sus gastos.

El desfile, anunciado como el “mayor espectáculo de la tierra, se inicia a las 21.15 horas (23.15 GMT) con el ingreso de las primeras carrozas del grupo “Imperio Serrano”, después del cual se presenta “San Clemente”.

Las comparsas del Grupo Especial son la elite del Carnaval y sus presentaciones son transmitidas en vivo por la poderosa cadena Globo.

A tono con los tiempos que corren este año el Sambódromo es escenario de algunos desfiles de tono crítico.

Esa es la marca del grupo “Paraíso do Tuiuti”, que se presentaba en la madrugada del lunes, cuyo enredo trata sobre la esclavitud en el pasado y la actualidad.

“Dios mío, Dios mío, fue extinguida la esclavitud?” es el tÍtulo del enredo, uno de cuyos autores es Moacyr Luz.

Este es “un tema que está a flor de piel del brasileño pese a que cumplimos 130 años desde que fue abolida la esclavitud”, dijo Moacyr Luz. (ANSA).

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