Milei tildó de «prebendarios» a Rocca y Madanes ante inversores de Wall Street
El inicio de la Argentina Week en Nueva York, un evento diseñado para seducir al capital internacional, se vio sacudido por un duro discurso del presidente Javier Milei.
Ante una audiencia compuesta por banqueros del JP Morgan y el Bank of America, el mandatario arremetió contra dos de los referentes industriales más importantes del país: Paolo Rocca (Grupo Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Aluar/Fate).
Un discurso contra la «casta empresarial»
En la apertura del foro organizado por la Embajada argentina, Milei abandonó el tono diplomático para acusar directamente a los empresarios de convivir con el sistema político para obtener beneficios a costa de los consumidores.
- Ataque directo: «Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla son dos empresarios prebendarios», disparó el presidente, asegurando que ambos actuaron en connivencia con «políticos ladrones» durante décadas.
- El conflicto con Fate: Milei fue especialmente duro con Madanes Quintanilla, a quien acusó de «extorsionar» al Gobierno con el despido de 920 trabajadores en Fate para evitar la apertura de importaciones en el sector de neumáticos.
- Carga contra Techint: Vinculó los sobreprecios históricos del acero con la corrupción del pasado. «Los Kirchner no insultaban a Rocca por odio, sino para negociar la coima», afirmó, comparando valores históricos de la tonelada de tubo de acero con los precios actuales.
«Los que defienden la industria nacional son unos chorros»
El presidente no solo apuntó a nombres propios, sino que disparó contra el concepto de protección industrial.
Bajo su premisa del «principio de revelación», Milei sostuvo que mantener una economía cerrada solo beneficia a una élite:
«Siguen con el argumento de la industria infante cuando el infante tiene 80 años. Los que defienden la industria nacional son unos chorros.»
Según su visión, la apertura de importaciones generará una «mejora sustancial en la calidad de vida», permitiendo que los argentinos dejen de pagar precios inflados por productos locales protegidos por barreras arancelarias.
Malestar entre gobernadores y el «desplante» en el pasillo
El clima de la gira no solo se enrareció por las definiciones económicas. El manejo político de la delegación generó fuertes roces internos.
A pesar de haber viajado como parte de la comitiva oficial para atraer inversiones a sus provincias, cinco de los diez gobernadores presentes fueron marginados del salón principal durante el discurso.
Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz) debieron esperar en los pasillos, un gesto que fue interpretado como un desaire innecesario en medio de una misión que buscaba mostrar unidad y previsibilidad institucional ante Wall Street.
