La paradoja fiscal que frena el rescate de alimentos en la Argentina
Supermercados y autoservicios descartan unos 73 millones de kilos de alimentos aptos para consumo por año. Organizaciones de la sociedad civil reclaman modificaciones en el IVA para duplicar la asistencia a comedores y merenderos.
En la Argentina se pierde o desperdicia cerca del 12,5% de los alimentos que se producen. Solo en el segmento de supermercados y autoservicios, la cifra alcanza los 73 millones de kilos de alimentos anuales en condiciones aptas para el consumo, según mediciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca junto a empresas del sector. Sin embargo, menos del 5% de ese volumen logra ser rescatado para asistencia social.
Desde la Red de Bancos de Alimentos Argentina aducen que el principal obstáculo no es logístico ni legal, sino económico y tributario: las reglas fiscales vigentes penalizan a las empresas que deciden donar en lugar de descartar.
El obstáculo del IVA
Aunque la Ley Donal (Ley 25.989) otorga un marco de protección jurídica a los donantes, el régimen tributario genera una asimetría de costos.
Al donar un producto, la empresa suele perder el crédito fiscal del Impuesto al Valor Agregado (IVA) vinculado a esa mercadería, un beneficio que en ciertos esquemas de descarte sí se conserva.
«Hoy, donar alimentos en nuestro país es más caro que tirarlos. La donación depende en buena medida de la responsabilidad social de las compañías y no de una conveniencia económica. Con cambios regulatorios simples, incluso por decreto, podríamos tener muchos más productos disponibles», señaló Pablo Algraín, director ejecutivo de la Red de Bancos de Alimentos Argentina.
La propuesta de las organizaciones sociales se centra en adecuar el tratamiento del IVA y ampliar las deducciones en el Impuesto a las Ganancias, tomando como referencia modelos vigentes en la región:
- Colombia: Exime del IVA a los alimentos donados, lo que permitió incrementar el rescate de 34.000 a 48.000 toneladas anuales.
- Uruguay y Brasil: Aplican incentivos fiscales, crediticios y de cómputo de IVA para reducir las pérdidas en la cadena de comercialización.
Impacto de la red de rescate
Durante el último año, los 20 Bancos de Alimentos que integran la red nacional recuperaron más de 21 millones de kilos de comida —equivalentes a unos 63 millones de platos—, asistiendo a más de un millón de personas a través de organizaciones comunitarias.
Por su parte, solo el Banco de Alimentos de Buenos Aires logró rescatar 7.400 toneladas, abasteciendo a 1.300 entidades del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Las organizaciones destacan que, además del impacto social frente al hambre, flexibilizar las trabas impositivas y adoptar figuras como la distinción de «consumo preferente» permitiría duplicar el volumen de alimentos rescatados en un año, reduciendo al mismo tiempo el impacto ambiental del desperdicio.

