Condenaron a cuatro años de prisión a una mujer que vendía cocaína en una falsa heladería
Un local comercial con cartel de venta de helados en el barrio Fray Luis Beltrán funcionaba, en realidad, como fachada para la comercialización de estupefacientes.
Tras admitir su responsabilidad en un juicio abreviado, Yamila Giselle Ramos (31) fue condenada a cuatro años de prisión por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Cumplirá la pena bajo arresto domiciliario por ser madre de cuatro hijos menores de edad.
El fallo fue homologado por el juez Federico Cecchi, del Tribunal Oral en lo Criminal N° 4, e incluyó la imposición de una multa y el decomiso del dinero en efectivo y herramientas secuestradas durante el operativo policial.
Investigación y Allanamiento
La causa tuvo su origen en marzo de 2025 a partir de denuncias anónimas al 911. Las tareas de vigilancia confirmaron maniobras sospechosas en el inmueble ubicado en la zona de Los Naranjos, entre Vuelta de Obligado y Anchorena:
- Modalidad: Incesante flujo de clientes que permanecían pocos minutos en el lugar, típico del comercio al menudeo.
- Confirmación: La policía interceptó a un comprador tras salir del comercio y le secuestró dosis de cocaína en un operativo de «corte».
- Secuestro: En el allanamiento posterior, dispuesto por la Fiscalía de Estupefacientes, se incautaron 200 gramos de cocaína fraccionada de alta pureza (aptos para cientos de dosis), material de estiramiento, balanza de precisión, recortes de nylon y dinero en efectivo.
Arresto Domiciliario
Pese a la condena, el tribunal concedió el beneficio del arresto domiciliario debido a la situación familiar de la imputada, quien tiene a su cargo a cuatro niños menores, entre ellos uno de dos años que demanda cuidados permanentes.
El magistrado Cecchi aplicó un criterio similar en el caso de Alison Aldana Lorenzo (28), juzgada de forma paralela tras ser detenida el mismo día. Lorenzo recibió 4 años y 3 meses de prisión, pena que también cumple en su vivienda por tener a cargo a dos hijos menores, uno de ellos con retraso madurativo.

