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ECONOMÍA: Golpe a la industria nacional

Pampa Energía cerró la única planta de caucho sintético del país

Tras varias semanas de negociaciones y vencida la conciliación voluntaria en el Ministerio de Trabajo, Pampa Energía oficializó el cierre definitivo de su línea de producción de caucho sintético en Puerto General San Martín, provincia de Santa Fe.

La decisión, confirmada por el Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu), extingue una actividad industrial sin antecedentes de reemplazo a nivel local, dejando a la Argentina sin capacidad de fabricación propia de este insumo clave.

La medida impacta de manera directa sobre la cadena de valor industrial y la ocupación local:

  • Efecto sobre el empleo: La línea contaba con aproximadamente 130 trabajadores. Un sector de la plantilla dejará la compañía, otro grupo será reubicado dentro del grupo empresarial y un equipo reducido continuará afectado a tareas operativas de mantenimiento.
  • Continuidad del complejo: Pampa Energía aclaró que la medida se limita de forma exclusiva a la división de caucho sintético, manteniendo en marcha habitual el resto de las operaciones del Complejo Petroquímico santafesino.
  • Dependencia externa: Sin producción interna, los sectores industriales consumidores —principalmente el automotriz y el de autopartes— pasarán a depender al 100% del abastecimiento importado.

El efecto dominó tras el cese de Fate

El factor determinante para el fin de la operación fue la drástica caída en la demanda local. La decisión de Pampa Energía se vincula de forma directa con el cierre de la emblemática fábrica de neumáticos Fate, que cesó sus actividades en febrero desvinculando a 920 empleados.

Al desaparecer su principal comprador nacional, el volumen de mercado interno se redujo a niveles que tornaron inviable la sustentabilidad económica del negocio en Santa Fe, dejando en evidencia el impacto en cadena dentro del entramado productivo nacional.

Reorientación estratégica hacia el sector agroquímico

El fin del caucho sintético se enmarca en un giro de negocios por parte de la firma hacia proyectos energéticos y de escala global. En paralelo al desmantelamiento en Puerto General San Martín, Pampa Energía avanza con el proyecto Fertil Pampa en Bahía Blanca:

  • Inversión: USD 2.700 millones destinados a la construcción de una planta de urea.
  • Capacidad proyectada: 2,1 millones de toneladas anuales para sustituir importaciones y exportar hacia la región (principalmente Brasil).
  • Plazos e impacto: Proyecta iniciar producción hacia fines de 2029, generando más de 3.500 puestos directos durante la obra y 300 empleos permanentes una vez operativa.

La reestructuración refleja una clara transición en el perfil de la compañía: mientras abandona un eslabón histórico de la petroquímica enfocada en el mercado industrial interno, concentra sus recursos en megaproyectos de fertilizantes vinculados al desarrollo de los recursos energéticos del país.

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