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Se trata de una pareja, cuya captura se concretó luego de cinco allanamientos. Mauro (25) y Johanna (29).

Son los sospechos de haber matado al joven repartidor Fernando Marino.

Fueron detenidos en la localidad bonaerense de Burzaco acusados de ser los dos “motochorros” que asesinaron de un balazo a un repartidor en Adrogué.

Quedaron registrados en una cámara de seguridad, informaron fuentes judiciales y policiales.

Se trata de una pareja, cuya captura se concretó luego de cinco allanamientos.

Fueron pedidos por el fiscal Gerardo Mohoraz, de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) 6 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, y ordenados por el juez de Garantías Gabriel Vitale.

Mauro (25) y Johanna (29), fueron aprehendidos en la casa de los padres de uno de ellos, en Burzaco.

En los procedimientos efectivos de la comisaría 1ra. de Adrogué secuestraron una pistola Browning calibre 9 milímetros cargada y con la numeración suprimida y dos motos azules, una Honda 300 y otra Brava Altino 150.

Se incautaron un chaleco negro similar al que portaba uno de los dos “motochorros” que quedaron registrados en una cámara de seguridad, tres teléfonos celulares y un neumático trasero.

Ambos imputados fueron señalados por un testigo, por lo que los investigadores comenzaron a realizar un seguimiento de sus cuentas de Facebook, que fueron cerradas en las últimas horas y en las que previamente habían borrado fotos.

Los integrantes de la pareja serán indagados en las próximas horas por el fiscal Mohoraz, en una causa que cuenta con la colaboración de su colega Mabel Lois.

El asesinato de Marino ocurrió el lunes al mediodía cuando el repartidor se movilizaba a baja velocidad con su camioneta Renault Kangoo, color gris.

Estaba buscando un domicilio en proximidades de la calle Italia y Bouchard, en Adrogué, donde aparentemente tenía que entregar un producto.

En esas circunstancias, dos hombres que se movilizaban en una moto de color azul se le pusieron a la par y lo amenazaron con armas, con intenciones de robo.

Se cree que en ese momento, Marino realizó una maniobra brusca ante el susto por la amenaza y uno de los delincuentes le disparó.

La víctima fue trasladada en un móvil policial al hospital Lucio Meléndez, donde finalmente falleció.