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EL MUNDO: Francisco feliz por las calles chilenas

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«Estoy muy contento» fueron las primeras palabras del Papa Francisco al llegar a Chile, donde crece la expectación por el mensaje que entregará el primer Pontífice latinoamericano que conoce bien la realidad del continente.

A los pies de la escalinata lo esperaba la presidenta Michelle Bachelet con la cual recorrió la alfombra roja y donde se produjo la primera salida de protocolo.

Uno de los alcaldes le preguntó si podía acercarse para saludar. ¿Por qué no?, le respondió con toda naturalidad el argentino Jorge Bergoglio, desatando la carrera de los 30 jefes municipales invitados al recibimiento en el terminal aéreo.

La Orquesta Infantil Juvenil de la Región Metropolitana ya entonaba música religiosa chilena cuando la voz de Constanza Wilson, de ocho años, encantó a Francisco con la interpretación de un villancico.

El Papa luego abordó un vehículo azul cerrado, sorprendiendo que se ubicara en el asiento del copiloto y de inmediato bajara el vidrio para saludar a la multitud.

Su primera parada fue en la parroquia San Luis Beltrán, donde oró en la tumba del Obispo Enrique Alvear, luchador y defensor de los derechos humanos que realizó todo su apostolado entre los pobres.

De ahí se dirigió al centro de la ciudad, en Alameda con Brasil, donde se vivió la primera manifestación pacífica: La comunidad de Osorno protesta desde hace tres años por la designación de Juan Barros como obispo de la sureña diócesis.

Barros es rechazado por su cercanía con el párroco de El Bosque, el condenado Fernando Karadima. «Ni zurdos ni tontos» rezaba una de las pancartas en alusión a la controvertida frase que pronunciara Francisco en el Vaticano respecto de los osorninos.

Jorge Bergoglio abordó de manera rápida el papamóvil con destino a la Nunciatura mientras los santiaguinos corrían a ver su paso para saludarlo.

El rostro tenso y serio con el cual había bajado del avión a su llegada fue desapareciendo para dar lugar a un alegre Francisco.

En Plaza Italia, a metros de la embajada de Argentina, Carabineros detuvo media hora antes a cinco personas que se subieron a una estructura metálica para desplegar un lienzo donde convocaba mañana a una manifestación a partir de las 9 horas. «Papa: Los pobres de Chile marchamos contra las migajas de la democracia», se leía.

Fueron las dos únicas manifestaciones en el trayecto del Pontífice rumbo a la Nunciatura, donde lo aguardaba una multitud y que dio pie para que Bergoglio se saliera nuevamente del protocolo acercándose a saludar a los feligreses, que emocionados pedían una bendición y no paraban de tomar fotos.

La emoción desbordó a quienes habían aguardado a Francisco durante horas para ver su llegada.

El Papa había dejado atrás el cansancio del viaje -el más largo en sus cinco años en el Vaticano- y parecía no querer entrar a descansar a la Nunciatura.

Hoy a primera hora visitará La Moneda para saludar a los miembros del gobierno, diplomáticos, parlamentarios y luego reunirse por meda hora con la presidenta Bachelet.

A las 13.30 GMT oficiará la primera misa masiva en el Parque O’Higgins, donde los peregrinos lo aguardan desde las cuatro de la madrugada.

Hoy también se reunirá con el clero, con los jesuitas en el santuario de San Alberto Hurtado, el sacerdote que marcó a generaciones de católicos y que creó la obra solidaria más importante en Chile, el Hogar de Cristo, un lugar para dar dignidad a los más pobres.