Justicia, Nacionales

CASO NISMAN: La prima de Nisman se desdijo de su denuncia de homicidio ante Fein

Sharing is caring!

En un libro, Andrea Garfunkel abonó esa hipótesis porque el pijama del fiscal estaba doblado sobre la cama del titular de la UFI AMIA. Y acabó confesando que hacía dos años que no lo veía ni tenía sus números telefónicos. El rol de la mamá del fiscal.

La prima segunda del fiscal Alberto Nisman, quien escribió un libro en el que asegura que su pariente fue asesinado, prácticamente no tenía relación con él. Andrea Garfunkel hacía «un año y medio o dos» que no lo veía, y -en rigor- nunca habían tenido una relación estrecha. No conocía el departamento de las torres Le Parc de Puerto Madero, no mantenían contacto telefónico (de hecho, «no contaba con ningún número de él») ni sabía de su intimidad.

El libro se titula In Memoriam, y en la página 125 afirma: «Mi primo Alberto dormía con pijama. Al despertar cada mañana -como cualquier hombre-, se lo quitaba y lo dejaba tirado. Quien haya podido acceder a las imágenes de su dormitorio que constan en el expediente, descubrirá el pijama de mi primo doblado sobre una banqueta al costado de la cama. Ese detalle ‘intrascendente’ tiene una única explicación: el sábado por la noche, no durmió en su cama. No hubiera podido. Agonizaba en el baño. Caso resuelto.»

Pero esa aseveración quedó malherida tras su declaración como testigo ante la fiscal Viviana Fein. Allí habló de «un pijama que en la fotografía aparece doblado sobre la cómoda que le hace inferir que su primo que dormía con pijama, el sábado no durmió».

¿De dónde sacó Garfunkel que su primo, al que sólo veía dos veces por año en fiestas religiosas, y desde hacía tres  ni siquiera en esos acontecimientos, dormía en pijama? «Su tía Sara le comentó ese dato.» Toda la construcción de la teoría del homicidio se basó sobre un comentario que le formuló la madre de Nisman.

La declaración de Andrea Garfunkel se produjo el 16 de junio ante Fein; el secretario Gastón Amran y la abogada María Lema, en representación de la defensa de Diego Lagomarsino. «Resulta ser prima en segundo grado de (…) Nisman, ya que los abuelos de ambos eran hermanos… habitualmente los encuentros eran familiares, dos veces por año en las festividades judías.

En los últimos tres años Alberto no estuvo. La última vez que lo vio fue hace un año y medio o dos, cuando falleció la abuela de Alberto, su tía abuela, la madre de Sara Garfunkel. Jamás concurrió al departamento que ocupaba su primo Alberto, en Le Parc.

No tuvo contacto telefónico tampoco ya que no contaba con ningún número de él. Se enteraba de temas relacionados a Alberto por medio de su tía Sara. Sólo en las reuniones hablaba con su tía Sara o con su tía Lidia. No tenía amigos en común con Alberto. En cuanto a las hijas de Alberto, las veía también sólo en las reuniones.»

Sobre la teoría del homicidio desgranada en el libro, la prima segunda de Nisman explicó que se cimentó sobre «apreciaciones personales» que surgieron «de observar el escenario, en un espacio más amplio». En la página 73 del libro –añadió en su declaración- comienza el capítulo «Porque el fiscal Nisman no se suicidó» (sic). «Es un ensayo sobre el suicidio tomado sobre distintos enfoques, médico, filosófico, psicológico.» ¿Garfunkel es «médica, filósofa o psicóloga»? No lo parece: en su declaración ante Fein se identificó como «escritora».

Pese a esas limitaciones en el conocimiento científico, Garfunkel consideró que «se distinguen dos tipos de suicidas, el que lo hace como un acto de conciencia premeditada, el que sabe que lo hará, y el impulsivo. El primero tiene un montón de preparación a priori. En cuanto al impulsivo, que es una persona que actúa con desesperación, por ejemplo el que se arroja al vacío, debajo de la formación del tren, hace lo primero que tiene a mano.»

En su análisis, «Alberto no encuadra en ninguno de los dos casos», por lo que dedujo que «lo asesinaron». Además, aportó un dato que consideró relevante. Nisman había actualizado su currículum «en diciembre de 2014, diez días antes de su muerte». Para Andrea Garfunkel, está claro que «una persona que actualiza su currículum es porque está buscando un trabajo, no que se va a suicidar».

Fein le preguntó si había estado en las exequias de Nisman y si había escuchado en esas circunstancias algo que le llamara la atención. La testigo respondió que «el comentario general era que lo habían matado, nadie creyó que Alberto se pudo haber quitado la vida». Fein insistió sobre si había escuchado «algo concreto». Garfunkel respondió: «no, ese fue el comentario».

La prima del fiscal describió también que Nisman era «una persona obsesiva con su teléfono, contestaba continuamente a todos y estaba todo el tiempo conectado», pero «después de un determinado momento dejó de comunicarse».

No hay en la declaración una explicación sobre cómo supo que «dejó de comunicarse», atento a que ella misma no mantenía contactos telefónicos con el ex titular de la UFI AMIA. Tampoco queda claro cuándo ni por qué dejó de responder a los llamados. ¿Acaso porque ya estaba muerto?  Imposible saberlo: «no puedo precisar la hora, pero después de un determinado momento dejó de comunicarse», declaró Andrea Garfunkel. «

Pidió que le reintegren el departamento

El dueño del departamento donde vivía Alberto Nisman, en las Torres Le Parc de Puerto Madero, reclamó ante la justicia la devolución de ese inmueble, según informaron a Télam fuentes judiciales.

El pedido lo concretó Héctor Acevedo, quien acompañó la solicitud con una copia de la escritura que lo acredita como titular de la unidad, ubicada en el piso 13 de un edificio de Le Parc, donde hace cinco meses fue hallado muerto el por entonces titular de la UFI AMIA.

El departamento permanece cerrado y sujeto a medidas de investigación judicial desde el día del hecho, el 18 de enero del corriente año.

Luego de que Nisman fuera hallado muerto, las puertas del departamento sólo fueron abiertas con autorización judicial y para permitir la labor de peritos e inspecciones de la fiscal Fein y la jueza Palmaghini.

El pedido de Acevedo, quien sería padre de una empleada de la UFI AMIA, será notificado a las partes (querellantes y defensa de Lagomarsino) para que opinen sobre la eventual devolución.