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Los activistas por la independencia de la ciudad vecina a Necochea no descartan volver a las protestas para que se escuche su plan de emancipación.

Un grupo de vecinos de Quequén, en el partido de Necochea, sigue soñando con la autonomía municipal. Y si bien por momentos parece ganarles la impotencia porque la idea no avanza, evalúan nuevas medidas para hacer escuchar su voz. Incluso, una de las más comentadas en los últimos días es la de volver a cortar rutas (o al menos hacerse sentir allí) antes y durante la inminente temporada de verano.

El reclamo por la autonomía de la localidad de un buen sector de vecinos residentes allí viene desde hace décadas y hasta en un momento pareció que podía resolverse de manera favorable. En el medio hubo una mudanza de Necochea a Lobería y el regreso al terruño necochense. Y la instalación de la Carpa de la Esperanza, el 13 de mayo de 2011, pareció provocar un fervor especial, que se manifestó con acciones concretas: los cortes de ruta y lo que los activistas guardan con orgullo, la paralización de la actividad portuaria, verdadero motor económico de la región.

Aquel grupo primario estaba compuesto por los dirigentes de la Comisión para el Reconocimiento del Municipio de Quequén y luego se transformó en el grupo de Autoconvocados en la Carpa de la Esperanza.

También desde hace muchos años, la Unión Vecinal de Fomento de Quequén apuntaló todas las movidas, algunas de ellas consistentes en marchas por las principales avenidas del lugar.

La lucha derivó en numerosas reuniones con legisladores de todo el arco político y en un par de ocasiones lograron juntarse con el vicegobernador Gabriel Mariotto, en busca de lograr la aprobación de la Ley Marco (tiene media sanción en la Cámara de Senadores de la provincia), que habilitaría la creación de nuevos municipios, entre ellos el quequenense.

Sin embargo el paso del tiempo, la falta de respuestas concretas desde la esfera política y algunas diferencias personales que surgen en todo grupo heterogéneo provocaron que el movimiento se diluyera un tanto. Por eso, hoy buscan retomar la lucha pública y avivar el fuego de la autonomía.

Abel Agesta es uno de los más activos dirigentes de ese movimiento autonomista y según señaló al periódico Ecos Diarios, “la Carpa de la Esperanza se mantiene al pie del cañón. Puede ser que nos hayamos desinflado un poco, lo que por otra parte es lógico. Pero la carpa sigue abierta y cada tarde nos reuniones a intercambiar ideas, con asambleas más concurridas los días viernes”.

En ese sentido, trascendió que en las próximas horas volverían a entrevistarse con Mariotto, para tratar de darle nueva fuerza a la demanda.

Agesta reconoció que «estamos viendo la posibilidad de volver a las rutas, para informar a la gente sobre nuestro reclamo de un Quequén autónomo”.

«Algo de eso se barajó en una reciente reunión en Barker de localidades que quieren emanciparse. El momento en el que más trascendencia tomó nuestra causa fue cuando estuvimos en la ruta. Hasta los medios de Capital Federal se hicieron eco. Está claro que hay que hacer ruido para que nos oigan…”.

Por ello, quienes elijan vacacionar en la zona, fundamentalmente en Necochea, quizás se encuentren con un grupo de gente que los reciba en la ruta explicando por qué creen en la autonomía de Quequén, donde está en juego ni más ni menos que el manejo del Puerto y todo lo que rodea a su actividad, hoy por hoy una de las fuentes de financiamiento más importante de la región.