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Una vez más, nos encontramos ante una nueva decisión del Gobierno Nacional que no hace más que ratificar el rumbo político iniciado desde la asunción de Néstor Carlos Kirchner en el año 2003 y continuado por la actual Presidenta de todos los argentinos Cristina Fernández.

Este rumbo, este proyecto nacional, vuelve a ratificar su compromiso inclaudicable con la lucha contra las desigualdades instaladas a sangre y fuego por la última dictadura militar y por los sucesivos gobiernos democráticos que claudicaron ante los grupos de poder concentrado.

La firma del Decreto 1.602, que otorga la asignación universal para protección social por hijo menor a 18 años a todas aquellas familias que estén desocupadas o se desempeñen en el sector informal, se enmarca en una clara direccionalidad en cuanto al rol del Estado en la intervención de la vida política, económica y social de nuestro Pueblo.

Esta iniciativa será financiada con los recursos de la administración social, (previa acreditación de escolaridad y cumplimiento del plan de vacunación de los chicos) e  insumirá 9 mil 965 millones de pesos anuales.

La Presidenta dijo que el anuncio se puede realizar hoy «porque decidimos que los recursos de los trabajadores deben servir a los trabajadores y a los que todavía no consiguieron trabajo», al referirse a la estatización de los fondos jubilatorios que aprobó el Congreso en octubre de 2008. Sostuvo además que «Si hubiéramos dejado esos recursos en manos de las AFJP, esos 9 mil 965 millones de pesos hubieran sido para pagar comisiones, sueldos ejecutivos y otras cosas más», añadiendo que «en este momento podemos hacerlo a partir de un financiamiento genuino que alimenta la actividad económica».

Tenemos claro que con esto no se termina la pobreza pero confiamos en que puede constituir un paliativo para los sectores que todavía no tienen la posibilidad de un trabajo digno. Es que este proyecto político, y quienes lo acompañamos con firmeza, tenemos la convicción y la claridad de que  solo a través del trabajo genuino podremos realizar las transformaciones que la historia y nuestro pueblo demanda. Acordamos también con nuestra presidenta que «el trabajo es el único instrumento para combatir y erradicar pobreza».

Hoy, es un día de júbilo y de festejo, para la militancia y para los miles de compatriotas castigados durante años con la marginación y la ignominia por parte del Estado. Hoy los sectores más humildes de la Argentina saben que tiene un aliado en la Casa Rosada.