Opinión

A un paso de la ¨conurbanización¨

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Por Miguel Abálsamo

Nuestro distrito no es una isla aislada del contexto de la realidad.
La inseguridad nos acecha, y aquel conurbano que veíamos lejos esta llegando a nosotros.
¿Estamos a tiempo de parar este síndrome?


El problema de la inseguridad es el principal foco a solucionar y la prioridad de los bonaerenses. Hoy, las estadísticas del distrito de Necochea dan muestras de figurar en la agenda de los ciudadanos, cualquiera sea su condición social, edades o lugares que habiten.

No se puede seguir viviendo con miedo, asustado, aislados, enrejados, a la espera de ser víctimas, como si este fuese  la crónica de violencia indetenible.

La inseguridad hoy es el  eje del debate, no tanto para seguir hablando sino para comenzar a accionar. Más vale hacer que decir, ya se ha diagnosticado demasiado, usando micrófonos para frases justas y elegantes, pero la calle, especialmente entrada la noche es lugar intranquilo para la familia.

Hoy el delito es el problema central de nuestra sociedad. El comerciante atiende con rejas discriminando aunque no  lo quiera hacer, a cualquier cara no conocida , los padres sufren cuando sus adolescentes hacen vida de adolescentes y salen los fines de semana a tierra con poca vigilancia efectiva, la villa balnearia,  los ricos son robados aún con vigilancia privada y cámaras de seguridad, la clase media vive tensionada cuidando lo edificado económicamente en años de trabajo y temiendo por su integridad física, los pobres roban a los pobres, todo es anarquía y violencia. Se roban joyas, dinero o zapatillas con la misma saña, y para muchos la vida no tiene valor.

Una ciudad sin orden y sin cumplimiento de la ley es una ciudad abandonada a  su suerte.

Las denuncias abundan y aquellos que no la hacen matemáticamente duplican a los afectados que se llegan a una comisaría.

La sociedad local esta harta de estar harta, ya se cansó, como diría el ¨Nano¨…

La reacción de una sociedad harta y desprotegida puede ser la de un ser tranquilo que un día estalla y hace tronar  su escarmiento. La calma puede preceder a la tormenta.

Los pueblos caminan con los dirigentes a la cabeza  o con la cabeza de los dirigentes.

Un estado municipal distraído, que cuando se ahogan en el reclamo ciudadano llaman de urgencia al Foro de Seguridad, un intendente que no se pone a la cabeza de las demandas,  narra la realidad como comentarista sin afrontarla como el máximo jefe político del distrito, una policía que detiene y a las horas todos están en libertad, jueces no a la altura de las circunstancias y abogados cumpliendo sus tareas buscando el punto y coma para conseguir libertades rápidas.

La ¨conurbanización¨, neologismo inventado para definir la situación, ha llegado a nosotros.

¿Por qué no iba a llegar..?

Tuvimos golpes militares, hiperinflación, devaluaciones, cacerolazos, por que nos íbamos a privar del paisaje del conurbano entre nosotros. Esperemos no sea para quedarse.

Hoy el estado de ¨conurbanización ¨ trae aparejado.

Barrios tomados. Donde el alto porcentaje de sus habitantes son trabajadores y viven aterrados por algunos que mandan y hasta cobran peaje para transitarlos con tranquilidad. O piden dinero para no robar en su propio barrio.

Casas tomadas. En algunos casos por problemas sociales entendibles, en otros casos para usarlos como aguantaderos.

Ajuste de cuentas entre pandillas barriales. En el medio la gente, en el medio los chicos. Se entrecruzan los negocios espurios y la muerte.

Menores mandados a robar para que no puedan quedar detenidos según nuestro Código Penal.

Agresiones a jubilados. Prostitución infantil….

El ¨paco¨ ya esta en nuestros barrios en los lugares más humildes, como están otros tipos de drogas  en la clase media. Me  pregunto ¿ si hay tanta droga, quien la trae y por donde ingresa…controlamos bien los accesos a la ciudad, hacemos un efectivo servicio de inteligencia?

El elenco estable de delincuentes que entran y salen siguen haciendo de las suyas. Roban de noche, duermen de mañana, preparan golpe a la tarde y si son detenidos el elenco estable a las pocas horas en calle nuevamente. Los mismos de siempre haciendo exactamente lo mismo de siempre.

¿Hasta cuando…?

Hasta el nuevo  robo, el próximo herido o tal vez un muerto..?

Paremos la ¨conurbanización¨.

Debemos pelear juntos esta batalla, dirigentes políticos,  Ejecutivo y legislativo, señores jueces,  una sociedad que no necesita héroes pero si comprometidos, ciudadanos  que no se conviertan en cómplices comprando lo robado. Porque si alguien roba alguien compra. Ambos están fuera de la ley.

A ponerse los pantalones largos, sin connivencias y sin temores, que cada institución atienda lo suyo .protegiendo al gran indefenso, el ciudadano.

Y también aplicar una política social que sirva para regenerar al joven que ha caído en el delito, con una política de empleo al servicio de  reconstruir la familia, con  dos palabras claves para salir de esta situación, cultura y educación. Pilares de cualquier país que quiera crecer. Ejes fundamentales de desarrollo distrital. Educación, es el nombre del cambio.

Sueño con evitar la ¨conurbanización¨ necochense, y aspiró a un  conurbano digno de ser vivido.

Ojala no sea una utopía.

Esperemos tampoco sea demasiado tarde..