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Dice la información: “La medida instruye a todos los hospitales y centros de salud del país a comprar termómetros y tensiómetros libres de mercurio. También convoca a un grupo de trabajo formado por especialistas para comenzar un proceso de eliminación gradual del uso del tóxico en el país. El logro fue posible gracias a los profesionales de la salud que forman parte de la campaña Salud Sin Daño”. Las lámparas de bajo consumo también tienen mercurio entre sus componentes.

“Es el principio del fin del uso de los clásicos termómetros y tensiómetros con mercurio en Argentina, y se logró gracias al trabajo colectivo en todo el país de una red de profesionales y ONGs agrupadas en torno a la campaña Salud Sin Daño. La Ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña firmó la resolución 139/2009, publicada ayer en el Boletín Oficial, por la cual instruye a todos los hospitales y centros de salud del país a comprar termómetros y tensiómetros libres de mercurio, y convoca a la conformación de un grupo de especialistas de las áreas de odontología, tecnología médica y salud ambiental para iniciar el proceso de “phase-out”, o eliminación gradual de este tóxico en el país. Entre los argumentos que esgrime la norma para el reemplazo se destacan los que consideran que: “…los riesgos derivados de la exposición a metales pesados son considerados como una de las amenazas mejor identificadas para la salud infantil…” y que “el mercurio es un metal pesado de potencial alto impacto tóxico en ecosistemas…”.

Al respecto, Verónica Odriozola, Coordinadora Regional de Salud Sin Daño, expresó que: “Este logro ha sido posible gracias a todos los médicos y enfermeras que forman parte de nuestra red de Salud sin Daño. Ellos nos recibieron con interés y nos apoyaron cuando nos acercamos con la propuesta de eliminar el mercurio en sus hospitales; se pusieron a trabajar en sus consultorios y servicios para reemplazar estos insumos y evitar que el sector salud siguiera contribuyendo a este problema de salud ambiental global”.

Por su parte, la Cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y la Asociación Toxicológica Argentina ya habían manifestado su apoyo a la sustitución del uso del mercurio en el cuidado de la salud.

Con todas las experiencias de reemplazo del mercurio que pudieron reunirse, Salud sin Daño propuso al Ministerio de Salud de la Argentina que se hiciera eco de ellas. “Así fue que nació esta resolución que, además, pedimos a los profesionales de la Argentina que apoyaran a través de una carta enviada a la Ministra a fines del año pasado”(1), recordó Odriozola. “Fruto de este trabajo sale publicada esta resolución en el Boletín Oficial”.

A nivel internacional, es política de la Organización Mundial de la Salud apoyar la prohibición del uso de mercurio en las prácticas médicas (2). Por su parte, el Parlamento Europeo prohibió a partir de enero de 2008 en toda la Unión Europea, la venta de termómetros de mercurio para medir la fiebre.

En la Argentina, más de 70 instituciones del ámbito sanitario se han sumado a la iniciativa que impulsa Salud sin Daño y que promueve una prestación y práctica de salud libres de mercurio. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las provincias de Chaco, Jujuy y La Rioja, junto con hospitales de Córdoba, Chubut, Neuquén, Río Negro, San Juan, Santa Fe y Tierra del Fuego firmaron la carta de intención para la eliminación del mercurio y se encuentran en pleno reemplazo de su empleo.

En diciembre del año pasado Salud sin Daño y la Organización Mundial de la Salud lanzaron un proyecto conjunto para reemplazar los insumos médicos que contienen mercurio por alternativas accesibles, precisas y más seguras. El objetivo es reemplazar, para el año 2017, al menos el 70 por ciento del total de termómetros y tensiómetros en todo el mundo”. (www.ecoportal.net)

Comienzo de una polémica

Si por un lado el Gobierno propone el abandono del uso de termómetros y tensiómetros con mercurio, promueve ampliamente el uso de lámparas de bajo consumo que contienen el mismo metal entre sus componentes:

¿Qué es una bombilla de bajo consumo?

Las lámparas fluorescentes (o de bajo consumo) son un dispositivo de descarga eléctrica que se emplea en iluminación. Hace ya bastantes años que tenemos tubos fluorescentes pero cada día se están metiendo más en nuestras vidas las lámparas de bajo consumo, que no son más que pequeños tubos fluorescentes acoplados a un casquillo o un conector pin. La iluminación fluorescente emplea vapor de mercurio a baja presión dentro del tubo. El contenido de mercurio en las lámparas fluorescentes es aproximadamente de 0,3 miligramos y, aunque cada vez es menor, se hace todavía imprescindible para lograr la suficiente luminiscencia y conductividad dentro de la lámpara para su correcto funcionamiento.”

“Los materiales de las lámparas se encuentran dentro de un sistema cerrado, por lo cual su uso adecuado no representa riesgos o impactos sobre el medio ambiente o la salud. Dichos materiales entran en contacto con el medio ambiente solamente en caso de rotura o destrucción. El principal riesgo corresponde a la liberación del mercurio.

El mercurio es una sustancia natural y un contaminante proveniente de diversas actividades industriales. Las concentraciones naturales en el agua, suelo y en los peces (bioacumuladores) varían de una región a otra y son función de la composición de la roca madre a partir de la cual se genera el suelo y de las fuentes de contaminación existentes en el área.

Una vez liberado por actividades antrópicas al medio ambiente, el mercurio puede permanecer por mucho tiempo en la atmósfera antes de depositarse (mayoritariamente como mercurio elemental en fase vapor), lo que permite que este se transporte lejos de la fuente de emisión.

El mercurio ocasiona una amplia gama de efectos sistémicos en humanos (riñones, hígado, estómago, intestinos, pulmones y una especial sensibilidad del sistema nervioso), aunque varían con la forma química. Los microorganismos convierten el mercurio inorgánico en metilmercurio, una forma química muy tóxica, persistente y bioacumulable y que además se absorbe fácilmente en el tracto gastrointestinal humano.

(http://minis.cat/esp/reciclar-bombillas-bajo-consumo.php)

Lo que es esperable, al menos, es que se tomen las medidas necesarias para reciclar el material tóxico y evitar el peligro que implica. Hasta el momento se han canjeado grandes cantidades de lámparas bajo consumo pero no se ha brindado información sobre los ambientes en los que se recomienda su utilización ni sobre la manera de disponer de ellas una vez descartadas.

N de R: El sitio anteriormente nombrado describe el reciclaje de lámparas de bajo consumo.

ECOLOGÍA: Argentina pone fin a los termómetros y tensiómetros con mercurio. Comienzo de una polémica.ahorainfo.com.arLocalesDice la información: 'La medida instruye a todos los hospitales y centros de salud del país a comprar termómetros y tensiómetros libres de mercurio. También convoca a un grupo de trabajo formado por especialistas para comenzar un proceso de eliminación gradual del uso del tóxico en el país. El...El que quiera comprar ficción que lo haga... Nosotros ofrecemos realidad...