Hace no demasiado tiempo, y quizás aún ocurra, personas que vivían en el campo compraban una vez al año, cuando se cobraba la cosecha,
Seguir leyendo...Las historias tienen la facultad de aparecer de improviso, sin avisar. Sólo hay que estar atento para poder capturarlas en el momento justo.
Seguir leyendo...Expresión argentina como pocas, adaptable a casi cualquier circunstancia, es utilizada muy seguido por nosotros.
Seguir leyendo...Pasamos gran parte de nuestra vida buscando nuestra personalidad y, una vez que la encontramos, la acomodamos más o menos a alguno de los tipos o arquetipos socialmente reconocidos y aceptados… y hacemos la plancha (disculpen el lenguaje nada académico).
Seguir leyendo...Hace un tiempo había planificado escribir una serie de crónicas a partir de 2008. Estas crónicas tendrían una mezcla de ficción y realidad, tratarían sobre temas que fueran punto de partida para situaciones divertidas, de burla o de reflexión.
Seguir leyendo...Me está empezando a preocupar. De verdad, no lo sé. Lo peor de todo es la sensación de que nunca voy a saber por qué insistimos en la necedad.
Seguir leyendo...No sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero
Seguir leyendo...Los dueños del saber
“El primer día que daba clase a un curso me los miraba, había 30 o 40 alumnos, y me decía: ‘Si dentro de diez años uno de estos no conoce la literatura mejor que yo, el que habrá fracasado seré yo’. Porque si el alumno debe ir siempre detrás del maestro estaríamos aún en tiempos de Aristóteles.”* Lo dijo Martín de Riquer, uno de los grandes especialistas en Cervantes y en literatura provenzal.
Seguir leyendo...Cada día trae con él situaciones más o menos rutinarias a las que uno se acostumbra o trata de cambiar según el nivel de energía del que se dispone. Todos los días hay que levantarse, estudiar, trabajar (o preocuparse por conseguir un trabajo) y, dependiendo de la situación económica o elección, ocuparse de la limpieza de la casa y luchar para que las cuentas cierren o los negocios no naufraguen. En esto gastamos la mayor parte de nuestra energía… pero falta aún lo más importante: construir o mantener una pareja, una familia, educar a los hijos, escuchar a los amigos, visitar a los padres, abuelos, tíos…
Seguir leyendo...