Las 500 empresas líderes pagan casi un 30% menos de impuestos y recibieron USD 2.900 millones en exenciones
Un nuevo informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP) encendió las alarmas sobre la brecha entre la presión tributaria que enfrentan los sectores de menores recursos y los beneficios que mantiene el gran empresariado en Argentina.
Según el estudio, las 500 empresas más grandes del país pagan, en términos efectivos, casi un 30% menos de impuestos respecto a la tasa nominal que les correspondería, impulsadas por un entramado de exenciones, deducciones y regímenes especiales.
El reporte toma como un caso paradigmático la figura de Marcos Galperín y las exenciones que benefician a firmas como Mercado Libre a través de marcos normativos como la Ley de Economía del Conocimiento, que permite reducir sustancialmente sus aportes al fisco mientras sus utilidades registran máximos históricos.
Los datos clave del informe:
- Beneficios fiscales billonarios: Durante el primer año de gestión del presidente Javier Milei, el costo fiscal otorgado a las empresas más grandes del país alcanzó los 2.900 millones de dólares.
- Contraste con la gestión pública: Estas transferencias y franquicias tributarias se mantuvieron en paralelo a una drástica reducción del gasto público, que recortó partidas clave en jubilaciones, obras públicas y programas sociales.
- Licuación de ingresos: El documento resalta la asimetría del modelo económico, donde los sectores asalariados e informales absorben el mayor impacto inflacionario y el ajuste fiscal, mientras la cúpula corporativa consolida una tasa tributaria efectiva reducida.
Desde el IPYPP señalaron que la combinación de exenciones fiscales extraordinarias y ajuste sobre los ingresos populares pone en debate la equidad del sistema tributario argentino y la orientación de los subsidios estatales hacia los sectores de mayor rentabilidad.


