Del sueño del podio a las lágrimas tras finalizar noveno
El Gran Premio de Monza regaló una de las competencias más vertiginosas de la temporada, con el argentino Franco Colapinto como principal protagonista de una jornada cargada de dramatismo, superaciones y un amargo final.
Tras una actuación llena de contrastes, el piloto de Alpine cruzó la meta en la novena posición, dejando una sensación agridulce que se tradujo en lágrimas al bajarse de su monoplaza.
Una carrera de giros inesperados
- El inicio y la suspensión: Colapinto inició la prueba desde el octavo casillero de la parrilla. Con un ritmo firme, logró escalar hasta la cuarta posición antes de que la carrera fuera interrumpida con bandera roja debido a un fuerte accidente del monoplaza de Charles Leclerc.
- El salto al podio provisional: En el relanzamiento, el argentino ejecutó una maniobra magistral para adelantar a Max Verstappen, colocándose en un histórico tercer lugar que encendió las ilusiones de sus seguidores.
- El fallo decisivo: Pocas vueltas después, un despiste desafortunado lo mandó directamente a la leca. Aunque logró reintegrarse a la pista, el incidente lo relegó drásticamente hasta el puesto 16.
- La remontada final: Lejos de rendirse, Colapinto desplegó un manejo agresivo y preciso para rebasar autos en el tramo final, remontando siete lugares hasta ver la bandera a cuadros en la novena colocación, apenas dos puestos por detrás de su compañero de equipo, Pierre Gasly (quien no pudo sostener el liderazgo tras su histórica pole position).
| Posición | Piloto | Equipo |
| 1° | Kimi Antonelli | Mercedes |
| 2° | George Russell | Mercedes |
| 3° | Max Verstappen | Red Bull Racing |
| … | … | … |
| 7° | Pierre Gasly | Alpine |
| 9° | Franco Colapinto | Alpine |
La gran fiesta local se la llevó el joven italiano Kimi Antonelli, quien protagonizó la hazaña del día al adjudicarse la victoria tras haber partido desde el puesto 19. George Russell selló el 1-2 para Mercedes y Verstappen completó el podio en el trazado italiano.
Pese a rescatar puntos en el campeonato y demostrar un ritmo de carrera digno de los puestos de vanguardia, el error en el momento cumbre pesó en el ánimo del joven argentino.
El contraste entre la posibilidad real de subir al podio y el noveno lugar definitivo fue un golpe duro de asimilar, evidenciado en la frustración de Colapinto al abandonar el habitáculo entre lágrimas.

