
Es el título de un relato breve y profundo de Selva Almada y también es lo que parece estar ocurriendo. Acá, allá, en el mundo.
Los vientos pueden sembrar caos y miseria. Destruir lo que costó demasiado construir. Esos traen ruido, desesperanza, tristeza, caos, miseria material y de la humana.
Otros vientos, en cambio, traen sueños, limpian, serenan, calman.
Será cuestión de escuchar estos vientos de esperanza y no los que traen gritos de odio.
