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CRISIS: Europa bajo presión

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Encrucijada económica por tensiones globales y divisiones internas

Europa despierta hoy en el epicentro de una tormenta geopolítica y económica. Mientras la Eurocámara en Estrasburgo se prepara para rendir homenaje a la historia reciente del continente, los ministros de Finanzas del G7 se reúnen en París con urgencia para contener los daños de un orden económico global cada vez más hostil.

Homenajes en Estrasburgo y la sombra de Trump en el comercio

La jornada ha comenzado en Estrasburgo con un fuerte componente simbólico. La ex取canciller alemana Angela Merkel será condecorada esta mañana con la Orden del Mérito junto a otras 19 destacadas figuras europeas.

El acto, cubierto sobre el terreno por Vincenzo Genovese y Stefan Grobe, llega en un momento de intenso debate y lecturas contradictorias sobre el legado de la mandataria en la cohesión del bloque.

Sin embargo, el pragmatismo político se impondrá esta noche (21:00 hora local). Diplomáticos y legisladores de la UE mantendrán negociaciones críticas a contrarreloj para salvar el acuerdo comercial UE-EE. UU. antes de la fecha límite del 4 de julio impuesta por la administración de Donald Trump.

Las conversaciones se ven enturbiadas por el factor geopolítico del Ártico: el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, sugirió que las ambiciones de Washington sobre su territorio estratégico siguen intactas tras reunirse con el enviado de Trump, un escollo que ya bloquea la ratificación del acuerdo por la parte europea.

El G7 busca calmar a los mercados ante el pulso en Ormuz

En París, los líderes financieros del G7 afrontan el segundo día de una cumbre marcada por la volatilidad. El prolongado estancamiento entre EE. UU. e Irán en el estrecho de Ormuz continúa desestabilizando la economía mundial.

  • Petróleo e inflación: Aunque el crudo ha dado un leve respiro esta mañana por el optimismo de Trump hacia un posible pacto, el temor inflacionario persiste. La semana pasada, el pánico provocó una venta masiva de bonos, disparando los rendimientos de la deuda soberana europea a máximos de varios años.
  • ¿Corrección o colapso? El ministro de Finanzas francés y anfitrión de la cita, Roland Lescure, intentó calmar los ánimos asegurando que el mercado de bonos vive una «corrección» y no un desplome, defendiendo firmemente que «el multilateralismo es útil y funciona», a pesar de que las amenazas arancelarias de Trump han llevado la tensión interna en el G7 a niveles inéditos.

El escenario catastrófico: El aumento de los costes de endeudamiento sumado a una crisis energética crónica amenaza con agotar el estrecho margen fiscal de los gobiernos europeos, dinamitando los planes del presidente francés Emmanuel Macron de priorizar la competitividad global del bloque este verano.

Fricciones en la UE: El órdago de Meloni y el rescate al campo

La presión económica está resquebrajando la unidad interna de la Unión. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha lanzado una seria advertencia: Italia se retirará de SAFE (el programa estrella de préstamos para la defensa de la UE dotado con 150.000 millones de euros) si Bruselas no flexibiliza las reglas fiscales.

Meloni exige una «cláusula de salvaguardia nacional» —similar a la ya concedida para el gasto militar— que permita a los países superar el límite de déficit del 3% del PIB de la UE para financiar medidas extraordinarias de apoyo a hogares y empresas frente a la crisis energética. (Informa Marta Pacheco).

Por su parte, la Comisión Europea moverá ficha hoy mismo. Según una primicia de France Info, Bruselas presentará un plan de emergencia para desviar fondos agrícolas no utilizados hacia ayudas directas para los agricultores, asfixiados por el precio de los fertilizantes tras el bloqueo en Ormuz.

El frente chino y la tregua del petróleo ruso

El panorama exterior se complica aún más por el alarmante déficit comercial con Pekín. Ante el temor de que las industrias europeas queden erosionadas, la Comisión Europea prepara un arsenal de defensa comercial para protegerse de las importaciones chinas baratas, según analizan Peggy Corlin y Luca Bertuzzi.

Entre las medidas que Bruselas tiene sobre la mesa para un «debate de orientación» el próximo 29 de mayo se incluyen:

  1. Diversificación obligatoria: Exigir a las empresas europeas que compren materias primas a un mínimo de tres proveedores distintos para romper la dependencia de China.
  2. Aranceles estratégicos: Tasas dirigidas a combatir el exceso de capacidad de producción del gigante asiático.
  3. Medidas antidumping: Derechos especiales contra productos chinos cuyo precio de importación sea inferior al de su propio mercado doméstico.

Esta contraofensiva se vuelve urgente debido al «efecto rebote» provocado por EE. UU.: tras la cumbre entre Trump y Xi de la semana pasada —que cerró sin avances reales— y los severos aranceles impuestos por Washington el año pasado, el excedente de exportaciones chinas se está redirigiendo masivamente hacia el mercado europeo.

En este contexto de asfixia energética, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, comunicó al G7 una prórroga de un mes en la exención de sanciones al petróleo ruso por vía marítima, en un intento desesperado de la Casa Blanca por evitar que los precios internacionales del crudo se vuelvan a descontrolar.

Las discusiones y medidas de contención de esta semana serán el preludio de las citas clave de junio: la cumbre de líderes del G7 en Evian y el Consejo Europeo en Bruselas.

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