El municipio refuerza los controles ambientales sobre el acopio de cereales en el distrito
Con el objetivo de profundizar las políticas de preservación y seguridad, la Dirección de Gestión Ambiental de la municipalidad inició este mes el Plan de Relevamiento y Control de Riesgos (PRCR).
Se trata de una ofensiva de fiscalización orientada específicamente a las plantas de acopio y acondicionamiento de cereales que operan en la región.
La iniciativa, liderada por la directora del área, Isabel Génova, pone el foco en la supervisión técnica de procesos críticos que podrían impactar en el entorno y la salud de la comunidad.
Puntos clave del operativo
El relevamiento no se limita a la observación superficial, sino que abarca una inspección detallada de infraestructuras específicas:
- Procesos químicos: Control de la aplicación de agroquímicos en silos.
- Secado de cereal: Monitoreo de las emisiones y seguridad en plantas de secado.
- Almacenamiento crítico: Inspección de depósitos de agroquímicos y tanques de combustible destinados al abastecimiento propio.
Articulación institucional y plazos
Para garantizar la rigurosidad técnica, el municipio trabaja de manera conjunta con la Delegación de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas Necochea. Esta alianza busca optimizar la eficiencia preventiva y asegurar que todos los establecimientos cumplan estrictamente con la normativa vigente.
«El objetivo es avanzar hacia una gestión ambiental más eficiente y responsable, consolidando herramientas de monitoreo que protejan tanto al ambiente como a los vecinos», señalaron desde la Dirección de Gestión Ambiental.
Se estima que el PRCR tendrá una ejecución sostenida durante los próximos cinco meses, formando parte de una política de estado que busca equilibrar el acompañamiento a la producción local con la minimización de riesgos ambientales.
