El ingreso de 11.000 camiones diarios expone la crisis de infraestructura
La bonanza productiva del sector agroexportador argentino ha vuelto a chocar con una realidad ineludible: el deterioro de sus cimientos logísticos.
En el marco del Primer Congreso de Puertos Privados, referentes del sector lanzaron una dura advertencia sobre la saturación del nodo portuario del Gran Rosario, donde el flujo de vehículos de carga ha alcanzado niveles críticos.
Un sistema al límite
Luis Zubizarreta, vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), brindó cifras que dimensionan la magnitud del desafío.
Según el directivo, actualmente ingresan al sistema unos 11.000 camiones por día, lo que representa un movimiento anual de aproximadamente dos millones de unidades.
Esta concentración vehicular, propia de la temporada de cosecha gruesa, ha transformado los accesos a las terminales en un cuello de botella que afecta tanto la eficiencia exportadora como la seguridad vial de la región.
Radiografía del transporte: La dependencia del camión
Uno de los puntos más críticos señalados durante el congreso fue la falta de diversificación en los medios de transporte. La matriz logística actual muestra un desequilibrio que preocupa a los exportadores:
- Ferrocarril: Solo el 15% de la mercadería llega a los puertos por vía férrea.
- Cabotaje: El transporte fluvial interno es calificado como «casi nulo».
- Transporte vial: El grueso de la producción depende exclusivamente del camión, sobrecargando rutas que no han recibido las inversiones necesarias.
«Los accesos a los puertos son una catástrofe», sentenció Zubizarreta, resumiendo el malestar de un sector que ve cómo la competitividad del grano argentino se diluye en las demoras de las rutas.
Reclamos y urgencias
El complejo agroindustrial insiste en que, para acompañar el crecimiento de los volúmenes de producción, es imperativo ejecutar un plan de obras integral. Entre las demandas principales se encuentran:
- Inversión vial urgente: Mejora de las rutas nacionales y provinciales que conectan con el núcleo portuario.
- Potenciamiento ferroviario: Incrementar la escala del tren para aliviar la presión sobre el asfalto.
- Estrategia integral: Desarrollar una política de Estado que trascienda las coyunturas y garantice una conectividad eficiente.
Sin una respuesta estructural, el nodo portuario más importante del país corre el riesgo de convertirse en su propio límite, afectando el ingreso de divisas en un momento clave para la economía nacional.
