Por Mario Mansour , Fayçal Sawadogo
Los países en desarrollo sufren las consecuencias de la disminución de los ingresos procedentes de los recursos naturales y la caída de la ayuda exterior.
Las presiones fiscales en los países en desarrollo hacen que unos sistemas de ingresos internos más sólidos sean más importantes que nunca.
Los países en desarrollo se enfrentan a grandes dificultades a medida que disminuyen los ingresos procedentes de las industrias extractivas de recursos naturales y las naciones más ricas reducen su ayuda.
Según la última actualización anual de la Base de Datos Longitudinal de Ingresos Mundiales del FMI , los ingresos no tributarios procedentes de la extracción de recursos naturales y las subvenciones de ayuda exterior para gastos generales han disminuido en un 3,8 % del producto interno bruto desde el año 2000.
Los aumentos en la recaudación de impuestos desde entonces ascendieron a tan solo un 2,6 %, compensando únicamente dos tercios de la disminución, según muestra nuestro exclusivo análisis de datos detallados sobre los ingresos públicos.
El gráfico de la semana muestra que la disminución de los ingresos procedentes de actividades extractivas no tributarias fue el principal factor de la caída tanto en los países en desarrollo de bajos ingresos como en las economías de mercados emergentes.
Estos ingresos suelen corresponder a lo que los gobiernos obtienen de industrias como el petróleo, el gas y la minería, por ejemplo, regalías, participación en las ganancias y dividendos de empresas estatales.
La disminución de las subvenciones de ayuda exterior para gastos generales también contribuyó a la baja de los ingresos.

Cerrar la brecha suele requerir una mayor recaudación tributaria, y los países afectados no podrán alcanzar sus objetivos de desarrollo económico sin ello.
Para lograrlo, necesitan una inversión sostenida en política tributaria y administración tributaria internas, respaldada por instituciones eficaces.
El FMI apoya a los países miembros mediante sus iniciativas de desarrollo de capacidades: asistencia técnica y servicios de capacitación personalizados, a menudo prestados en colaboración con países donantes y otras organizaciones internacionales.
El desarrollo de capacidades ayuda a los países en desarrollo a adquirir conocimientos especializados y marcos normativos para mejorar sus sistemas e instituciones tributarias.
Asimismo, reduce la dependencia de ingresos volátiles y decrecientes, como los provenientes de las industrias extractivas y la ayuda exterior.
Apoyar a los países en desarrollo en esta labor, conocida como movilización de ingresos internos, contribuye a la resiliencia fiscal, lo que, en última instancia, beneficia el crecimiento económico mundial.
Para evaluar cómo los gobiernos generan ingresos más fiables y sostenibles dentro de la economía, se requieren datos detallados de alta calidad.
Nuestra base de datos realiza un seguimiento constante de los ingresos tributarios y no tributarios durante décadas en 195 economías, utilizando datos proporcionados por nuestros miembros.
Esta base de datos también constituye un recurso único para investigadores, responsables políticos y profesionales del desarrollo que buscan analizar las tendencias de los ingresos, comparar el desempeño e identificar prioridades de reforma.
—Descargue el conjunto de datos: Base de datos longitudinal de ingresos mundiales
