
La lectura es buena… La relectura es mejor.
Releyendo Betibú de Claudia Piñeiro, en el anteúltimo capítulo, encuentro un párrafo que habla de nosotros.
Siento que nos identifica a muchos de los que de una u otra manera comunicamos:
«La comunicación dejó de ser emisor- receptor, la armamos entre todos. Jerarquizar las noticias de acuerdo con el criterio propio y no con la agenda impuesta es hacer contrainformación. […] Es informar desde un lugar distinto, desde un lugar de no poder».
Pero ese lugar, aun sin poder, te brinda una gran ventaja: ser auténtico.
Sé que no es regla general, que muchas (quizá demasiadas) veces se comunica desde el interés particular, desde la necesidad o desde el miedo. Pero es un alivio pensar que muchísima más gente lo hace desde un lugar de real preocupación por el otro, por lo que dice y por cómo lo dice.
No necesitamos ser periodistas profesionales para tener un lugar en los medio o en las redes. Pero tenemos la oportunidad de elegir ser buena gente.
