Castelli, Locales, Política, Principales

Editorial: Lo Previsible, Se Concretó

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Horacio Castelli

Lo que se preveía que podía suceder, sucedió: la separación de la Dra. Eugenia Vallota del bloque de La Libertad Avanza (LLA).

La realidad es que esta decisión era un secreto a voces, y muchos sostienen que estaba tomada incluso antes de las elecciones, una vez que se acordó incorporarla a la lista en un lugar con posibilidades de ingresar.

En declaraciones periodísticas, la concejal Vallota intentó justificar su alejamiento del bloque libertario tras la decisión de apoyar la reelección de Marcelo Schwartzman, votación en la que ella misma participó afirmativamente junto al resto de los 19 ediles.

Francamente, la justificación no se sostiene. Por este motivo, su argumento suena a «excusa» para maquillar una decisión personal que, en la práctica, generará una mayor erogación al Concejo Deliberante.

La ruptura implica la necesidad de nombrar una secretaria y la asignación de un nuevo espacio físico para el unibloque. En síntesis: más gastos para el cuerpo legislativo.

Otra de las frases utilizadas por la edil fue que su apartamiento se debía a que «era una característica de la casta».

Una afirmación llamativa viniendo de un sector al que ella pertenece desde hace varios años, ya que la Dra. Vallota siempre estuvo ligada a figuras políticas tradicionales, como el actual diputado Cristian Ritondo, desempeñándose como asesora en diversos cargos legislativos.

En definitiva, la escisión no sorprende. La política local confirma una vez más que, a veces, los movimientos individuales responden a agendas o acuerdos previos, utilizando la primera oportunidad disponible para ejecutar el plan, por más inconsistente que sea la justificación posterior.