Por Horacio Fernández
Desde el año 1979, fecha del traspaso de la Localidad de Quequén del Partido de Lobería al Partido
de Necochea, la falta de planificación sobre este territorio por parte del Estado Municipal, ha
hecho que con el paso del tiempo, hoy a más de 46 años de dicho acontecimiento, la realidad del
presente haya puesto en evidencia el crecimiento de innumerables perjuicios, con los que deben
convivir principalmente los pobladores de Quequén.
El desarrollo urbanístico que ha tenido Quequén, a lo largo de estas más de 4 décadas, impulsado
mayoritariamente por inversores privados/vecinos, deja al desnudo lo que implica un crecimiento
anárquico, sin la presencia del Estado Municipal actuando como coordinador y ordenador del
crecimiento demográfico y de los servicios básicos, con políticas públicas claras y precisas.
En este contexto y desde hace varios años, uno de ellos lo viene siendo el tránsito del transporte
pesado, que proveniente de varias rutas de la región productiva, ingresa a la Localidad en
dirección a las distintas plantas de acopio que abastecen la demanda de nuestra Estación
Marítima, que se encuentran diseminadas al antojo del inversor privado, en diversos sectores del
ejido urbano.
Generando en consecuencia, una circulación interna sin reglas de tránsito y control de carga, con
lo que esto implica en el deterioro de la escasa red vial pavimentada y mucho más, de la
mayoritaria red vial de tierra.
No habiendo podido resolverse a la fecha, la diagramación de un circuito/corredor seguro del
transporte de carga, que pueda disminuir el impacto de esta problemática, mejorando la logística
portuaria y dándole mayor seguridad vial al transportista y al propio vecino del Núcleo Urbano
Necochea-Quequén, que diariamente debe convivir con esta realidad.
Por otra parte, el sector costero turístico por excelencia, me refiero específicamente al
comprendido por calle 502 desde su intersección con calle 521 hasta calle 541 de Quequén,
puntualmente desde hace varias temporadas, momento de mayor aglomeración de vehículos y
visitantes en el sector, ha comenzado a experimentar un crítico problema en torno a la circulación
por dicha vía, como consecuencia principalmente de la falta de espacios para el estacionamiento
de vehículos.
Más aun, en aquellos momentos que se permitió estacionar sobre ambos cordones durante todo
el día, principalmente sobre el tramo comprendido desde calle 527 a 541, lo que generó en más de
una oportunidad embotellamientos del tránsito, sobre todo cada vez que circulaba un micro de
transporte de pasajeros urbano.
Pretendiendo convertir en avenida, una arteria que apenas tiene las medidas para oficiar como
una calle de una sola dirección (menos de 8 mts. de ancho).
En este contexto, varios criterios se han ensayado en los últimos años desde la Sria. de
Gobierno/Dirección de Tránsito y entiendo que con participación de la Delegación Municipal, para
disminuir esta conflictividad, particularmente en vísperas de cada temporada estival.
Desde permitir estacionar solo sobre mano izquierda a lo largo de este tramo a volver a autorizar
el estacionamiento sobre ambos cordones, pero solo en horarios nocturnos, según recientes
declaraciones de funcionarios del área a modo de prueba/error para la próxima temporada.
También entiendo que esta problemática, ha crecido exponencialmente a partir del fuerte
desarrollo inmobiliario que se ha dado en los últimos años, con la construcción de nuevos edificios
habitacionales y comerciales, lo que ha aumentado significativamente el flujo de visitantes a lo
largo del mencionado frente costero.
En tal sentido, advierto que es un problema de difícil solución, si solo se piensa que se puede
mejorar la tránsitabilidad de esta arteria, únicamente dentro de un esquema de replantear
mecanismos de estacionamiento.
La calle 502, nunca fue pensada como avenida costanera, como si ocurrió oportunamente y
concienzudamente, cuando se planifico la Avenida 2 de Necochea, es más, reitero que tiene un
ancho inferior a los 8 mts., cuando cualquiera de las calles del resto de la ciudad tienen un ancho
entre cordones del orden de los 10 MTS.
Es una arteria que desde su traza original, fue diagramada ERRONEAMENTE como calle de una sola
dirección y hoy debe pensarse en otras alternativas para recuperar la transitabilidad de la misma,
dado que hoy no podría modificarse esta traza, porque el enorme desarrollo urbano que presenta
el frente, lo hace inviable.
Desde mi opinión, la pavimentación de la calle 506 desde calle 527 a 541, para completar un
circuito pavimentado, sería un esquema posible para descongestionar el tránsito de calle 502, en
principio instrumentando un solo sentido de circulación en dirección de 521 a 541 y retomando
por 541 a 506, para regresar por esta a calle 521.
En este caso, posiblemente gran parte de dicho trayecto, permita el estacionamiento en ambos
cordones, sin que se produzca un cuello botella, sobre todo con el paso de vehículos de mayor
porte, como lo son los micros de transporte de pasajeros urbano.

