Economía, Nacionales

Doble frente para el juguete argentino

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La industria entre la caída de la natalidad y el impacto de las importaciones

La industria nacional del juguete atraviesa un escenario complejo e incierto, entrampada entre profundos cambios demográficos, la transformación de las formas de entretenimiento infantil y un contexto comercial signado por el incremento de las importaciones.

Un mercado en transformación: menos niños y más pantallas

El primer desafío radica en la contracción de la demanda de base. Los hábitos de consumo de la infancia han experimentado una metamorfosis acelerada en la última década, impulsada por la digitalización y el descenso sostenido en los nacimientos.

«En los últimos 10 años cayó 42% la tasa de natalidad. En términos relativos, el uso intensivo de los dispositivos digitales fue ganando participación», explicó Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina del Juguete (CAIJ).

La combinación de familias con menos hijos y el temprano vuelco hacia pantallas y plataformas virtuales ha reducido sustancialmente el universo de consumidores de juguetes tradicionales y acortado la edad en la que los niños abandonan el juego físico.

La amenaza de los productos importados e inseguros

A la presión demográfica y tecnológica se le suma un frente comercial crítico: la apertura de importaciones y la proliferación de mercadería que no cumple con las normativas locales vigentes ni con estándares mínimos de calidad.

Según advierten desde la entidad gremial empresarial, el ingreso masivo de productos a precios desleales no solo afecta la competitividad de las fábricas locales, sino que representa un riesgo directo para la salud física de los consumidores más jóvenes.

«Más de la mitad de los productos importados el año pasado ingresó a valores irrisorios y de muy mala calidad. Están circulando juguetes peligrosos», alertó Benítez.

Claves del escenario actual

Factor de impactoConsecuencia en el sector
Baja natalidad (-42%)Achicamiento del mercado objetivo natural.
Digitalización tempranaDesplazamiento del juguete tradicional por pantallas.
Ingreso masivo desreguladaCompetencia desleal para la producción nacional.
Falta de controlesRiesgo para la salud por juguetes no aptos/peligrosos.

Frente a esta coyuntura, desde el sector nacional remarcan la necesidad de reforzar los controles de seguridad en las fronteras y puntos de venta, al tiempo que buscan reinventar la oferta local para seguir cautivando a las nuevas generaciones de niños.

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