El Gobierno da marcha atrás con la desregulación portuaria tras el freno en las terminales bonaerenses
La medida impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quedó suspendida tras el paro de los prácticos. Se abrirá una mesa de diálogo y el sector se comprometió a una rebaja del 20% en las tarifas de practicaje.
En un imprevisto giro táctico, el Gobierno nacional resolvió suspender la aplicación del decreto de desregulación en los puertos, cediendo ante el contundente reclamo del gremio de los prácticos del Puerto de Buenos Aires y de las terminales bonaerenses.
La decisión se tomó luego de que la medida de fuerza paralizara la operatoria del comercio exterior en varios puntos estratégicos, generando fuerte presión sobre la logística nacional.
La medida, que formaba parte del paquete de reformas estructurales impulsadas por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, buscaba modificar las reglas de juego del practicaje —servicio obligatorio de guías navales para el ingreso y egreso de buques—. Sin embargo, la resistencia sindical logró abrir una brecha en la estrategia oficial.
Mesa de diálogo y acuerdo tarifario
Para desactivar el conflicto y restablecer la actividad portuaria, el Ministerio de Economía y la Secretaría de Transporte acordaron con los representantes del sector la creación de una mesa de diálogo tripartita. En este espacio se reevaluarán los puntos más controvertidos del decreto suspendido.
Como contrapartida al congelamiento de la desregulación y la apertura de negociaciones, las empresas e instituciones de prácticos asumieron un compromiso clave: impulsar un descuento del 20% en los costos de las tarifas de practicaje y pilotaje.
Esta rebaja busca atender uno de los reclamos históricos del sector exportador sobre los «costos argentinos» en la vía navegable Troncal y en los puertos marítimos.
Clave del conflicto: El servicio de practicaje es fundamental para la seguridad de la navegación. Los gremios argumentaban que una desregulación acelerada ponía en riesgo los estándares de seguridad en los canales de acceso, mientras que el Gabinete económico buscaba reducir los costos operativos del comercio exterior.
El acuerdo restituyó de inmediato la operatoria habitual en los puertos bonaerenses, aunque la tensión entre las metas desreguladoras de la administración central y las demandas de seguridad y representatividad del sector gremial promete mantenerse viva durante las próximas semanas de negociación.
