La AFA suspende el torneo en plena guerra con el Gobierno
En un movimiento que sacude los cimientos del deporte nacional, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha decidido paralizar todas sus competencias a partir de la primera semana de marzo. La medida, oficializada tras una reunión de urgencia en el predio de Ezeiza, escala el conflicto institucional con el Gobierno nacional a un punto de no retorno.
Una medida de presión sin precedentes
Lo que comenzó como un cruce de declaraciones y auditorías ha derivado en un «lockout» deportivo. Según fuentes dirigenciales, la suspensión no tiene fecha de reanudación y busca forzar una mesa de negociación ante lo que la calle Viamonte considera una «intervención encubierta» y un ataque a la soberanía de los clubes.
Los puntos clave de la ruptura:
- Las SAD en la mira: El Gobierno insiste en habilitar el ingreso de las Sociedades Anónimas Deportivas, algo a lo que la conducción de Claudio «Chiqui» Tapia se opone rotundamente.
- Presión impositiva: El fin de beneficios fiscales para los clubes ha asfixiado las finanzas de las instituciones más pequeñas.
- Disputa judicial: Los recientes fallos contra las asambleas de la AFA han generado un clima de inseguridad jurídica que la dirigencia busca frenar con la pelota parada.
¿Qué hay detrás del conflicto?
Detrás de la pelota hay una puja de poder por el modelo de gestión. Mientras el Gobierno busca modernizar las estructuras del fútbol permitiendo capitales privados, la AFA se atrinchera en el modelo de Asociaciones Civiles sin Fines de Lucro, contando con el respaldo de la mayoría de los presidentes de los clubes.
«No vamos a permitir que se vulneren los estatutos de nuestra casa. Si no hay garantías jurídicas para trabajar, el fútbol no puede seguir», señalaron desde el entorno de la calle Viamonte tras la reunión.
El impacto inmediato: ¿Qué puede pasar?
La suspensión cae como un balde de agua fría para los hinchas y las empresas dueñas de los derechos de televisión, quienes ya analizan acciones legales por incumplimiento de contrato.
- En las próximas 48 horas: Se espera una respuesta oficial del Ministerio de Justicia o incluso un decreto que intente intimar a la AFA a retomar la actividad.
- El frente internacional: La FIFA y la CONMEBOL observan de cerca. Cualquier intervención estatal directa podría dejar a los clubes argentinos fuera de las copas internacionales.
- Clima social: Con el torneo frenado en marzo, la presión de la opinión pública jugará un papel fundamental en quién cede primero en esta «guerra de nervios».
