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El abogado de la familia de la estudiante universitaria que murió el 15 de marzo último tras caer de un balcón criticó a la jueza de instyrucción por no haber buscado más pruebas, lo que logró que el ex novio de la víctima resultase liberado por la Cámara de Apelaciones.

El abogado de la familia de la estudiante universitaria que murió el 15 de marzo último tras caer de un balcón en el barrio porteño de Nueva Pompeya dijo hoy que los padres de la joven solo quieren «la verdad y no venganza», y criticó que la jueza de la causa debió haber investigado más antes de dictar la prisión preventiva del único acusado, a quien la Cámara de Apelaciones excarceló la semana pasada por falta de pruebas.

Walter Fidalgo, letrado que representa a los familiares de Pilar Lucía Riesco (21), dijo a Télam que la jueza Nacional en lo Criminal y Correccional 51, Graciela Angulo de Quinn, podría haber realizado «muchas más medidas de prueba» para avanzar en el esclarecimiento del caso, por el que hasta el momento se acusó al ex novio de la víctima, Patricio Leonel Reynoso (31).

Para el abogado, la magistrada «tomó el camino corto solo para quedar bien con la familia, pero lo que pasó ese día únicamente lo saben los dos que estuvieron ahí, y uno está muerto; mientras el otro no dijo la verdad porque el cuerpo de Riesco tiene marcas de una paliza».

El 31 de marzo pasado, la jueza Angulo de Quinn dictó la prisión preventiva por «femicidio» para Reynoso; sin embargo, la semana pasada, la Sala V de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional revocó dicho procesamiento por falta de pruebas y el sospechoso recuperó la libertad.

De acuerdo al fallo de la Cámara, al que Télam tuvo acceso Télam, «en el breve lapso que llevó la instrucción (…) no se ha podido despejar hasta el momento que Reynoso haya provocado de forma directa el luctuoso episodio ni que haya determinado la decisión de la víctima de hacerlo».

«La imputación que se le dirige (a Reynoso) no define concretamente cuál ha sido la conducta objeto de reproche, sino que, valorando la situación dentro de un contexto de violencia de género, se le imputa haber ´participado en el hecho´ que ´desencadenó que Riesco cayera desde el cuarto piso hacia la vereda», sostuvieron los camaristas Rodolfo Pociello Argerich y Hernán Martín López.

Además, señalaron que «solo se cuenta con el testimonio de una única testigo directa del hecho (…) quien explicó que vio el momento en que Riesco (voluntariamente o inducida), pasaba tras las rejas del balcón y se arrojaba al vacío», lo que se contradice con la versión del imputado «en cuanto a la postura de la víctima instantes previos a saltar».

Al respecto, el abogado Fidalgo se preguntó si realmente esa testigo «estuvo en el lugar», motivo por el que pidió más «medidas de prueba porque da dos versiones diferentes, más allá de ser amiga de Reynoso desde hace diez años».

Además, criticó que la jueza no citó a declarar «a los vecinos» de la pareja ni a un oficial de la Policía de la Ciudad que, según consta en el expediente, obtuvo el testimonio contradictorio de dos testigos pero que se le escabulleron entre la gente cuando quiso identificarlos.

«Haya sido lo que haya sido que pasó, no alcanza para procesar a una persona. Y queremos la verdad, no venganza. La magistrada cortó todo sin sentido. Se lo puse en un escrito pidiéndole que investigue con seriedad, ahora que nada la apura porque Reynoso ya está libre», indicó el letrado.

Además, el abogado sostuvo que la familia de Pilar está «sufriendo» y que «si se demuestra que (la joven) se tiró» acatarán «lo que surja de la investigación».

Según consta en la causa, Reynoso, de profesión comerciante, contó que en la noche del 14 de marzo la pareja regresó al departamento, que allí fumaron algo de marihuana y que a las 2 de la madrugada del día siguiente él decidió irse a bailar solo.

Reynoso dijo que regresó a las 8, se acostó a dormir y cuando se despertó alrededor de las 14 comenzó a discutir con la joven.

El imputado afirmó que Riesco comenzó a increparlo, a gritarle, a decirle que no la quería, que incluso le arrojó un portarretrato con una foto de ellos y que luego fue al balcón y se tiró al vacío.

Las fuentes de la investigación señalaron que por los testimonios de familiares y amigos ya recolectados, la pareja tenía una «relación tóxica» y problemas de adicciones.

Incluso, a Reynoso, le figura como antecedente penal una «probation» en el juzgado federal porteño de Daniel Rafecas.

Y si bien no existían denuncias previas de la joven contra su novio por violencia de género, Reynoso había sido filmado en abril del año pasado atacando a palazos a un colectivo tras un problema de tránsito y esas imágenes se viralizaron por las redes sociales.

Al momento del crimen, Riesco cursaba la carrera de Recursos Humanos en la Universidad de la Marina Mercante y trabajaba en una entidad bancaria.