Opinión,

OPINIÓN: Inundación del camino de Ribera margen Quequén

Por Horacio Fernández*

Ante el escenario que se vio el 21/09/2026 a partir del fuerte temporal que azotó al núcleo urbano
Necochea-Quequén, haciendo que la intensa sudestada impidiera el normal escurrimiento de las
aguas del Rio Quequén, situación que ocasiono una fuerte crecida del mismo y consecuentemente
importantes desbordes y anegamientos, sobre el camino de ribera en varios puntos de ambas
márgenes.

Sobre todo, se ha podido apreciar en la margen de Quequén, en aquellos lugares donde el nivel
del camino ribereño prácticamente está en la misma cota que el cauce del rio en su nivel normal,
tanto por su geografía natural como por efecto del mantenimiento Municipal con la maquinarias
viales durante años, utilizando solo el suelo natural sin aporte de otros componentes (tosca) como
ha ocurrido en la margen de Necochea, para su reacondicionamiento.

Como ejemplo concreto, quiero mencionar el tramo comprendido desde la altura de calle 564
pasando por debajo del Puente Colgante “Hipólito Irigoyen” hasta la calle 582, en gran parte de
este recorrido, el camino de sirga presento un alto nivel de anegamiento de agua.

Ante esta situación, que se repite en distinta escala cada vez que se manifiesta una sudestada,
además de erosionar el suelo del camino, lo hace intransitable por varias semanas, por tal motivo
es necesario buscar soluciones que hagan menos frecuente este fenómeno y preserve la
estructura del camino ribereño.

En este contexto, entiendo que es posible realizar un alteo de dicho tramo del camino de sirga,
tratando de contener a futuro eventuales crecidas con desbordes del Rio, utilizando como material
de base, restos de escombros de hormigón provenientes de distintas obras de bacheo de
hormigón a lo largo de varios años en los accesos a Puerto Quequén, que se encuentran
diseminados en gran volumen en distintos terrenos de Quequén, principalmente a lo largo de la
avda. de circunvalación.

En principio, este material debe ser seleccionado para lograr una granulometría controlada
(rompiendo los grandes bloques con martillo neumático), que permita posteriormente realizar
sobre esta base, capas de material de relleno, por ejemplo tosca, que luego pueda compactarse
gradualmente para evitar huecos y futuros hundimientos, hasta lograr el nivel de una nueva traza
sustentable del camino.

Menciono como antecedente de este tipo de mecanismo para recuperación de caminos afectados
por estos fenómenos metereológicos, lo ocurrido en agosto de 2012, momento en que por efecto
de cuantiosas lluvias en la región lindante al Distrito de Necochea, el agua corto la Ruta Nacional
228 (Necochea-Tres Arroyos) a la altura del km 31 desde Necochea, tornando a la ruta
intransitable y con consecuencias graves, para quienes aún en estas condiciones, transitaron la
misma.

En dicha oportunidad, Vialidad Nacional por medio de una empresa privada, realizo trabajos de
alteo en dicho sector utilizando esta mecánica, recuperando después de varios días, el tránsito
seguro por la misma hasta llegar a la instancia de repavimentar dicho tramo.

Por otra parte, los mismos escombros de hormigón, también se podrían utilizar para generar una
defensa de las barrancas de los sectores ribereños, que por acción de las crecidas del rio y el
aumento de su caudal, están sufriendo la erosión de las mismas y posteriormente el derrumbe.
En estos casos, sería menor el trabajo de control del tamaño de los bloques de hormigón, pero
siempre alternando distintos tamaños, para evitar huecos importantes, que alcancen a disminuir
el impacto del agua contra la barranca.

*DNI. 13605737

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