La oposición recortó la Ley de Propiedad Privada de Milei y eliminó el capítulo de Manejo del Fuego
En una sesión atravesada por intensas negociaciones y quiebres en los bloques de la oposición dialoguista, el oficialismo sufrió un severo recorte en su proyecto de Ley de Propiedad Privada.
Con el retiro del apoyo de sectores clave, la iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei logró ser aprobada con menos de un tercio de sus artículos originales, marcando un límite explícito al alcance de la propuesta oficial.
El freno al capítulo ambiental: se cayó Manejo del Fuego
El traspié más significativo para el Poder Ejecutivo fue la caída total del capítulo destinado a la modificación de la Ley de Manejo del Fuego.
La propuesta oficialista buscaba flexibilizar las restricciones vigentes sobre los terrenos incendiados para habilitar desarrollos inmobiliarios y productivos sin esperar los plazos de veda actuales.
Sin embargo, la oposición unificó posturas para dar de baja el bloque normativo completo, argumentando que las reformas vulneraban la protección de los recursos naturales y promovían incentivos riesgosos frente a la quema intencional de tierras.
La fractura de los aliados y el reordenamiento de los votos
El cambio de escenario responde de manera directa al repliegue de legisladores y bloques provinciales que solían acompañar las iniciativas del Ejecutivo. Dirigentes e interbloques clave decidieron retarar su respaldo:
- Representantes provinciales: Los bloques vinculados a Misiones y Santa Cruz votaron de forma diferenciada en los tramos más controvertidos.
- Oposición dialoguista: La exministra Flavia Royón, junto a legisladores como Jorge Ávila, Edith Terenzi y Maximiliano Abad, optaron por marcar distancia de la línea dura del Gobierno.
Esta suma de rechazos dejó al oficialismo sin la mayoría necesaria para sostener la estructura central del proyecto original.
Lo que sobrevivió: desalojos y expropiaciones
Bajo la conducción de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, la estrategia del oficialismo se concentró en abroquelar los votos restantes para no perder la totalidad de la iniciativa.
El Gobierno logró retener exclusivamente los apartados vinculados al régimen de desalojos expeditivos y a la regulación sobre expropiaciones. Con este núcleo mínimo, el oficialismo busca acelerar los procesos judiciales para la restitución de inmuebles ocupados, aunque el resultado global deja un sabor amargo en la Casa Rosada al quedar en el camino la mayor parte del entramado normativo diseñado originalmente.
