
Leo, leo, leo. Escucho, escucho, escucho. Miro, observo, veo.
Y hablo, comento, escribo. Y en algún momento de pausa me pregunto: ¿Qué decir cuando está todo dicho? Y agrego: ¿Qué decir cuando está todo dicho en palabras y en hechos? Y todavía puedo sumar: ¿Qué decir cuando está todo dicho en palabras y hechos, pero algunos parecen seguir sin querer oír y ver?
Todo es caos. La sociedad es caótica. Cada habitante, del planeta en general y de nuestro país en particular, lo sabe. Pero decir ¡QUÉ BARBARIDAD!, como Susanita, el personaje de Quino, resulta más fácil que ponerse a pensar en nuestro aporte al caos.
Se están votando leyes en contra de la Soberanía Nacional y las necesidades del Pueblo.
¡QUÉ BARBARIDAD! Dicen, pero siguen votando para integrar el Congreso Nacional a gente incapaz, desconocedora de la Constitución Nacional y vendida a intereses propios y ajenos.
Sigue siendo el interés mezquino (partidario o de bolsillo) y el odio añejo (casi siempre heredado) los que mandan a la hora de elegir.
Por eso, ¿Qué decir cuando está todo dicho?
No sé ustedes. Yo digo MEMORIA.
