Ráfagas de 100 km/h y temporal severo
Las zonas costeras de la provincia de Buenos Aires se encuentran en estado de vigilancia ante la llegada de un frente de mal tiempo que promete ser particularmente agresivo.
Mientras el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aguarda un fuerte temporal, el litoral bonaerense se prepara para el mayor impacto, con ráfagas de viento que podrían alcanzar los 100 km/h.
Las autoridades advierten que estos vientos poseen una capacidad real de generar daños materiales en la región.
Además del vendaval, se prevén acumulados de lluvia de entre 40 y 70 mm, lo que agrava el escenario para las localidades costeras.
Cronología del fenómeno: De la lluvia al viento extremo
Según los datos proporcionados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la evolución del clima presentará diferentes niveles de riesgo durante la semana:
- Miércoles: La jornada inicia con alerta amarilla. Si bien por la mañana la probabilidad de tormentas es baja (10% – 40%), las condiciones empeorarán drásticamente por la tarde, con chances de temporal de hasta el 70%.
- Jueves: Representará el punto crítico. Durante la mañana, el SMN elevará la advertencia a alerta naranja. Pasado este pico, las lluvias comenzarán a ceder, pero el viento asumirá el protagonismo absoluto con ráfagas violentas.
- Viernes y Sábado: Aunque la probabilidad de precipitaciones será mínima, el fin de semana estará marcado por un clima hostil; las ráfagas intensas continuarán azotando la costa sin tregua.
Impacto en el AMBA: Granizo y vientos fuertes
El Área Metropolitana no quedará exenta de las inclemencias. Se espera que el núcleo del fenómeno golpee la región entre la noche del miércoles y las primeras horas del jueves.
Riesgos para el AMBA: Tormentas fuertes a severas, probable caída de granizo y vientos de hasta 70 km/h.
Si bien la situación en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano será compleja, los especialistas aclaran que no alcanzará la severidad extrema pronosticada para la franja costera provincial.
Se recomienda a la población asegurar objetos que puedan volarse y evitar circular por la vía pública durante los picos de intensidad del viento.
