Un nuevo empresario denunció que fue obligado a mentir para no ir preso
En un giro que vuelve a poner bajo la lupa los métodos de instrucción en Comodoro Py, el empresario Daniel Claudio Pitón declaró ante el Tribunal Oral que su testimonio inicial en la causa «Cuadernos» fue falso.
Según su relato, fue inducido y presionado en el juzgado del fallecido juez Claudio Bonadio para mencionar pagos inexistentes bajo la amenaza velada de quedar detenido.
Un testimonio bajo coacción
Pitón, cuya empresa familiar se dedica al transporte y la construcción en la provincia de Entre Ríos, rompió el silencio para aclarar lo que definió como una situación de extrema vulnerabilidad.
Durante su comparecencia, describió un clima de «temor generalizado» que reinaba entre los empresarios citados a declarar.
- El rechazo de la verdad: Pitón y su hermano, José Luis, se presentaron inicialmente con un escrito elaborado por sus abogados que contenía respuestas veraces. Sin embargo, tras una espera de una hora y media, el juzgado rechazó el documento por considerarlo «insuficiente».
- La exigencia: Según el empresario, les exigieron que se refirieran a pagos específicos que nunca habían ocurrido. «Solo mentí para salir libre», afirmó con contundencia ante los jueces.
Sacrificio familiar y procesamiento
El empresario explicó que decidió asumir la responsabilidad de la declaración falsa para proteger a su hermano y evitarle consecuencias legales mayores.
Como resultado de ese testimonio «guionado», Pitón terminó procesado, mientras que la situación procesal de su hermano fue eventualmente revocada.
«El acta de esa audiencia no refleja la verdad. Buscaba aclarar estas circunstancias desde hacía tiempo», insistió Pitón, sumándose a una lista de defensas que han alegado presiones similares, aunque pocos imputados se habían atrevido a ratificarlas en audiencia pública hasta ahora.
Obras menores y el vínculo con Clarens
La constructora de los Pitón participó en siete obras públicas en Entre Ríos, las cuales el empresario calificó de «irrelevantes» en el marco de la megacausa.
Respecto a su relación con el financista Ernesto Clarens, Pitón admitió haber realizado consultas por demoras en los pagos del Estado.
Si bien Clarens le ofreció servicios financieros, el empresario fue categórico al negar cualquier entrega de dinero o pago de retribuciones indebidas.
Esta declaración añade un nuevo capítulo de controversia a la Causa Cuadernos, cuestionando una vez más la validez de los testimonios obtenidos bajo la figura del arrepentido durante la etapa de instrucción.
