Entre la gestión turística y la fuerte puja por el control del puerto
En una nueva «Conferencia de Verano», el Gobernador bonaerense defendió la actividad turística, criticó las políticas nacionales y enfrentó la tensión con sectores agropecuarios por la licitación del elevador de granos.
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este jueves en Quequén la tercera «Conferencia de Verano» de 2026.
Acompañado por el intendente de Necochea, Arturo Rojas, y el ministro de Producción, Augusto Costa, el mandatario buscó equilibrar una agenda marcada por el impulso al turismo y un creciente conflicto de intereses en la terminal portuaria.
Un escenario de contrastes: Turismo y crisis
Durante su alocución, Kicillof destacó el esfuerzo de los prestadores turísticos frente a un panorama económico adverso.
“Esto me llena de orgullo y emoción; sé que es producto del trabajo que se viene haciendo y la comprensión de la mayoría de la sociedad”, afirmó.
Sin embargo, no ahorró críticas hacia la gestión del presidente Javier Milei, advirtiendo que “desde que llegó Milei, se pierde un puesto de trabajo cada 4 minutos”.
Por su parte, el intendente Arturo Rojas resaltó la figura del Gobernador como un interlocutor presente: “Es importante tener un gobernador que escucha, a diferencia del Estado nacional, donde lamentablemente no hay ningún canal de diálogo”.
La «grieta» por el elevador de granos
Detrás de la postal veraniega, la visita de Kicillof estuvo signada por la controversia sobre la concesión de la Terminal Quequén S.A.
Tras el vencimiento de la prórroga del contrato en noviembre pasado, la Provincia impulsa una licitación que incluye una “reserva de carga” del 30% para pequeños productores.
Esta medida ha desatado un duro cruce:
- La postura provincial: El Ministerio de Producción sostiene que la iniciativa busca que los pequeños productores accedan al elevador sin depender de las grandes exportadoras, evitando que deban vender su mercadería a precios inferiores.
- El rechazo del agro: Las Sociedades Rurales del Sudeste tildaron la medida de «entrometimiento» y compararon la figura con una «Junta Provincial de Granos». Por su parte, José Martins, desde la Terminal, refutó la viabilidad técnica asegurando que los productores no exportan de forma directa.
Incertidumbre y cambios en el Consorcio
El conflicto portuario suma capas de complejidad con la situación institucional del Consorcio de Gestión. Tras la renuncia de Jimena López para asumir como diputada nacional, la conducción quedó de forma interina en manos de Mariano Daniel Carrillo (UATRE), quien busca mediar en un directorio tensionado por los plazos legales de una «licitación exprés» en plena época de cosecha.
A esto se le suman dos factores críticos que mantienen en alerta a la comunidad de Quequén:
- Seguridad: La empresa concesionaria admitió recientemente que no realizaba inspecciones internas en los silos, una omisión que generó fuertes críticas por el riesgo para bienes y vidas humanas.
- Concentración económica: La reciente fusión de los gigantes Bunge y Viterra ha consolidado a un nuevo «pulpo» agroexportador que domina el volumen de despacho en el puerto, concentrando el poder de mercado en la terminal.
Perspectivas
La jornada de Kicillof en Necochea y Quequén reafirma su estrategia de gestión de cercanía y liderazgo político dentro del PJ bonaerense, pero lo deja frente a un desafío logístico y económico de escala provincial: resolver el futuro del Puerto de Quequén sin fracturar la relación con uno de los sectores productivos más dinámicos de la región.
