Ramón Santamarina se une para recuperar la mística de la Fiesta Provincial del Girasol
A las puertas de su 50° aniversario, la localidad apuesta al trabajo conjunto entre el municipio, el Club Independencia y la Escuela N° 18 para devolver el festejo a sus calles el próximo 21 de febrero.
La identidad de un pueblo se mide por sus tradiciones, y en Ramón Santamarina, el girasol es el símbolo que convoca a la unión.
Tras el paréntesis impuesto por la pandemia en 2020, la comunidad se prepara para celebrar la 49ª edición de la Fiesta Provincial del Girasol el sábado 21 de febrero, con una impronta marcada por el regreso a las raíces y el esfuerzo vecinal.
El regreso a las calles
La delegada municipal, Virginia Hefner, subrayó que esta edición responde a un deseo genuino de los habitantes: recuperar el espacio público para su celebración máxima.
“Desde la Delegación acompañamos lo que el pueblo pidió: que la fiesta vuelva a las calles y recupere el brillo de antaño con todo el pueblo involucrado”, afirmó Hefner.
Este impulso no sería posible sin la alianza estratégica entre dos pilares de la localidad: el Club Independencia y la Escuela Primaria Nº 18. Ambas instituciones han decidido liderar la organización para fortalecer el sentido de pertenencia.
Cronograma de actividades
Mauricio Espíndola, representante del Club Independencia, confirmó que el trabajo en equipo ha sido la clave para diagramar una jornada completa que honra la tradición rural:
- Mañana: Almuerzo de bienvenida para participantes del desfile y jura de recados para agrupaciones a caballo.
- Tarde: Acto protocolar y desfile de instituciones locales.
- Escenario: Presentaciones de artistas locales y regionales, con los cierres estelares de Germán Montes y el grupo La Cava.
- Cierre: El tradicional gran baile social en el salón del Club Independencia.
Identidad y futuro
Para Alejandra Allende, presidenta de la cooperadora de la Escuela Nº 18, la fiesta trasciende lo recreativo.
“Era necesario que el pueblo recuperara su fiesta organizada por su propia gente. Santamarina es una comunidad chica y cuidar esta celebración es cuidar nuestra historia”, señaló, agradeciendo también el apoyo municipal en las mejoras edilicias del establecimiento educativo.
Con el respaldo de la gestión municipal y el compromiso inquebrantable de sus vecinos, Ramón Santamarina no solo palpita una fiesta, sino que reafirma su voluntad de crecimiento colectivo de cara a su medio siglo de historia.
