El deterioro de la soja amenaza con un golpe de US$ 5.000 millones a la economía
La campaña sojera ha ingresado en una zona crítica. Lo que comenzó con expectativas moderadas se ha transformado en una señal de alarma para la macroeconomía argentina: el deterioro del cultivo fue tan veloz que ya se estima una pérdida potencial de hasta 5.000 millones de dólares en exportaciones.
Un salto brusco en el riesgo productivo
En apenas siete días, el panorama cambió drásticamente. Según los últimos relevamientos sectoriales, la superficie sembrada en condición «regular o mala» saltó del 16% al 25%.
Este deterioro del 25% de los lotes no solo supera las proyecciones iniciales de los técnicos, sino que también empeora el registro del año pasado, cuando a esta misma altura el área comprometida era del 20%.
El estrés hídrico y térmico sufrido durante enero impactó de lleno en el período crítico del cultivo, dejando huellas difíciles de borrar.
La Región Núcleo, el epicentro del daño
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advirtió que en la zona más productiva del país la situación es delicada:
- Rindes afectados: En diversas zonas, el daño sobre el rinde potencial ya oscila entre el 20% y el 40%.
- Soja de primera: El 20% de estos cuadros presenta condiciones regulares o malas.
- Puntos críticos: El sudeste de Santa Fe se mantiene como el área más golpeada por la sequía, quedando al margen de las lluvias recientes que trajeron un alivio parcial a otras localidades.
El impacto en la macro: menos dólares y más presión fiscal
La preocupación ha trascendido las fronteras del campo para instalarse en el corazón de la gestión económica. La soja es el principal motor de ingreso de divisas y su caída impacta en tres frentes:
- Balanza Comercial: Se estima una merma de entre US$ 4.800 y US$ 5.000 millones por menores toneladas exportadas.
- Calidad del grano: El estrés climático no solo reduce la cantidad, sino también la calidad, lo que deprecia el valor del producto final.
- Recaudación: Una menor cosecha se traduce directamente en una caída de los ingresos fiscales por derechos de exportación.
«Parte del daño ya es irreversible», advierte la BCR, señalando que aunque febrero traiga una normalización de las lluvias, el margen de recuperación para gran parte de los lotes es muy estrecho.
En un escenario de fragilidad externa, la economía argentina queda ahora a merced de lo que suceda con el clima en las próximas semanas, con la urgencia de retener cada dólar posible para sostener la estabilidad financiera.
