Ola de indignación aliada tras las críticas de Trump al papel internacional en Afganistán
Las declaraciones del presidente estadounidense, calificando de «pasivo» el rol de las tropas extranjeras, han provocado una fractura diplomática sin precedentes. Desde Roma hasta Oslo, los líderes europeos defienden el sacrificio de sus soldados frente a lo que consideran una «visión distorsionada» de la historia.
WASHINGTON / BRUSELAS – La Alianza Atlántica se enfrenta a una de sus crisis de confianza más agudas de los últimos años. El detonante ha sido una entrevista del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la cadena Fox Business, en la que minimizó el compromiso bélico de sus aliados durante los 20 años de conflicto en Afganistán.
Según Trump, mientras las tropas estadounidenses asumían el peso del combate, los contingentes internacionales «se mantuvieron un poco atrás, alejados de las líneas del frente». Estas palabras no solo han encendido el debate político, sino que han herido sensibilidades militares en todo el continente europeo.
Una respuesta unánime: Del respeto de Noruega a la firmeza de Italia
La reacción de los líderes europeos ha sido inmediata y transversal, uniendo incluso a mandatarios con sintonías ideológicas muy distintas a las de Washington.
- Italia: La primera ministra, Giorgia Meloni, a pesar de su habitual cercanía política con Trump, no dudó en calificar las declaraciones de «inaceptables». A través de la red social X, Meloni recordó el coste humano para su país: «Italia y EE. UU. han combatido juntos. No podemos aceptar análisis superficiales y equivocados que ignoran el sacrificio de nuestros soldados», señaló, subrayando los 53 militares italianos fallecidos en la misión.
- Noruega: El primer ministro Jonas Gahr Støre calificó los comentarios de «irrespetuosos», enfatizando que las unidades de élite noruegas operaron en zonas de máximo riesgo. «Los caídos, sus familias y quienes sirvieron merecen que se hable de ellos con verdad y respeto», sentenció en un comunicado oficial.
Los datos contra el relato transaccional
Aunque Trump sugirió que la activación del Artículo 5 tras el 11-S no fue correspondida con un compromiso real, los registros históricos presentan una realidad distinta. Naciones como Reino Unido, Canadá y Dinamarca sufrieron tasas de bajas proporcionales extremadamente altas en zonas críticas como Helmand y Kandahar.
Desde Londres, el primer ministro Keir Starmer y figuras vinculadas al estamento militar, como el Príncipe Harry, se sumaron al repudio, recordando que la OTAN sigue siendo el pacto de seguridad más exitoso de la historia moderna.
El análisis: Para los expertos en geopolítica, este choque no es un incidente aislado. Se suma a las recientes tensiones por aranceles comerciales y las presiones territoriales sobre Dinamarca (Groenlandia). Todo apunta a un intento deliberado de Trump por transformar la alianza estratégica de la OTAN en un modelo puramente transaccional, donde la lealtad histórica queda supeditada a los intereses económicos inmediatos de Washington.
