Por la Crisis ambiental en la Patagonia
Organizaciones ambientalistas denuncian un «desmantelamiento» de las políticas de prevención y un recorte presupuestario del 80% para el manejo del fuego. El reporte expone la falta de respuestas estructurales ante una superficie quemada que se cuadruplicó en el último año.
La devastación de los bosques andinos en la Patagonia no es solo una consecuencia del clima. Un reciente informe conjunto de las principales organizaciones ambientales del país, entre ellas FARN, Greenpeace y OPSur, señala directamente al Poder Ejecutivo Nacional.
Bajo el título “La inacción climática estatal vuelve a empeorar los incendios en la Patagonia”, el documento responsabiliza a la gestión de Javier Milei por la magnitud de los incendios, denunciando una respuesta tardía y un desfinanciamiento crítico.
Los datos de la emergencia
El informe revela una estadística alarmante: la superficie de bosque afectada entre octubre de 2024 y marzo de 2025 se cuadruplicó en comparación con el período anterior.
Lejos de ser un fenómeno natural aislado, las organizaciones sostienen que la gravedad de los focos responde a una «decisión humana estructural» por parte del Estado.
Desfinanciamiento y recortes en el Servicio Nacional de Manejo del Fuego
El punto más crítico del reporte se centra en la asfixia presupuestaria que sufre el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF). Según la denuncia:
- Subejecución: En 2024, el organismo ejecutó menos del 25% de los recursos asignados, a pesar de la proliferación de focos.
- Recorte proyectado: Para el presupuesto 2026, se estima una caída real del 80% respecto a 2025.
- Pérdida operativa: Esto se traduce en menos horas de vuelo para aviones hidrantes y helicópteros, además de una merma en la generación de alertas tempranas.
«Argentina todavía responde a los incendios como emergencias aisladas, en lugar de abordar las causas estructurales que los hacen cada vez más intensos», destaca el documento.
Reacción oficial: ¿Tardía o reactiva?
Tras días de silencio institucional y con los incendios aún activos en Chubut y Río Negro, el presidente Javier Milei emitió su primer pronunciamiento público.
A través de un comunicado, el Gobierno destacó que 22 de los 32 incendios han sido extinguidos gracias al despliegue de fuerzas de seguridad y aportes privados.
Sin embargo, para los especialistas, esta respuesta es meramente reactiva. Critican que el foco oficial esté puesto en combatir las llamas una vez que se propagan, omitiendo políticas preventivas clave como la regulación de especies exóticas inflamables (pinos) y la planificación territorial frente a la crisis climática global.
Un escenario de sequía y vientos
El informe concluye que la combinación de sequías prolongadas y olas de calor extremas exige una presencia estatal robusta.
Las organizaciones advierten que, de no mediar un cambio en la política de mitigación, la tendencia de incendios incontrolables podría multiplicarse exponencialmente hacia finales de siglo, dejando a la Patagonia en una situación de vulnerabilidad irreversible.
