Menú del Día: «Democracia a la Carta»
Parece que el sistema está diseñado con una dieta estricta: proteínas para los de arriba, ajo y agua para los de abajo...
Mientras en el Congreso se debaten los «créditos de honor» (que de honor tienen poco y de crédito tienen todo), en la carnicería del barrio el asado ya califica como bien de lujo sujeto a impuesto a las ganancias…
El Análisis de la Mesa de Saldo:
- El Crédito Legislativo: Se aprueba en 24 cuotas sin interés, con gracia de cuatro años y un catering de bienvenida.
- Tu Crédito: El «fiao» de Don Tito, que te mira con cara de póker cuando le pedís que te anote un kilo de picada común.
- La Dieta de Socratito: Pasó de la «Ética a Nicómaco» a la «Ética del Menudo». El ajo no es para el sabor, es para espantar a los cobradores de servicios.
«Solo sé que no sé nada… pero lo poco que sé, es que el lomo se mira y no se toca.» — Socratito, después de ver el resumen de la tarjeta.
Lo del hígado con ajo es un clásico de resistencia cultural, pero guarda, que si los legisladores se enteran de que el ajo está subiendo, ¡capaz le ponen un cupo de exportación!
¿Y qué dice el filósofo del barrio? ¿Socratito ya se resignó a que el próximo asado sea un holograma o todavía tiene esperanzas de pescar un reintegro de la billetera virtual?
