La subasta permanece suspendida por orden de la Justicia
El ambicioso plan de la administración municipal para vender el emblemático Complejo Casino se encuentra en un limbo legal.
A pesar de los esfuerzos del Ejecutivo local por avanzar con una subasta pública masiva, una serie de resoluciones judiciales han paralizado el proceso, dejando el futuro del gigante de cemento frente al mar en una total incertidumbre.
El conflicto: Una medida cautelar decisiva
El proceso, que estaba programado para alcanzar su punto culminante en febrero de 2026, fue frenado por una medida cautelar dictada por el Juez Herrera.
La justicia argumentó que el procedimiento administrativo llevado adelante por la Municipalidad de Necochea no cumplió con los pasos legales necesarios para garantizar la transparencia y una correcta valoración del bien público.
Los puntos críticos señalados en el expediente incluyen:
- Faltas en el procedimiento: Irregularidades en la transparencia de la convocatoria y la valoración económica del predio (cuya base se fijó en casi 5 mil millones de pesos).
- Preocupaciones ambientalistas: Sectores de la comunidad y grupos ambientalistas presentaron recursos advirtiendo sobre el impacto del desarrollo urbano proyectado en esa zona costera.
- Cuestionamientos a la ordenanza: Se investiga si la Ordenanza Nº 12.009/25, que habilitó la venta en bloque, se ajusta a las normativas provinciales vigentes.
Un único oferente en espera
Minutos antes de que se conociera el fallo judicial que suspendió el remate, se supo que la firma “A Toda Vela Mar S.A.”, compuesta por empresarios de la ciudad de Balcarce, era la única inscripta formalmente.
La empresa ya habría realizado el depósito millonario correspondiente a la garantía de oferta, fondos que ahora quedan supeditados a la resolución del conflicto.
La postura del Municipio
El intendente Arturo Rojas ha expresado públicamente su malestar, calificando la traba judicial como un «disparate con motivación política». Desde el Palacio Municipal aseguran que la venta es la única vía para:
- Eliminar el peligro de derrumbe: Tras años de abandono e incendios intencionales, el edificio presenta un deterioro crítico.
- Generar empleo: Se proyectaba un desarrollo urbanístico que atraería inversiones turísticas.
- Recuperar el espacio: El municipio sostiene que no cuenta con los fondos necesarios para restaurar la estructura por cuenta propia.
«Vamos a defender este proyecto por las vías legales correspondientes, con la solidez técnica de nuestros actos administrativos», afirmaron desde el área legal de la comuna tras confirmar que apelarán la medida.
¿Qué sigue?
Actualmente, el remate que debía realizarse en el Salón de Actos del palacio municipal se encuentra suspendido por tiempo indeterminado.
La Justicia deberá resolver ahora el fondo de la cuestión: si la Municipalidad subsana los errores administrativos señalados o si el proceso de subasta debe anularse y comenzar desde cero bajo un nuevo marco regulatorio.
Mientras tanto, el complejo de más de 22 mil metros cuadrados continúa siendo un gigante dormido y en ruinas, a la espera de un veredicto que defina si será demolido, remodelado o vendido al mejor postor.
