El INTA oficializa su reorganización: cierran las Agencias de Extensión de Necochea, Lobería y San Cayetano
A través del Acta N° 612, el Consejo Directivo del organismo dispuso la supresión de unidades operativas en los centros regionales de Buenos Aires y Córdoba.
La medida busca «optimizar recursos», pero genera incertidumbre por el impacto en el acompañamiento a los productores locales.
En un giro estructural que redefine su presencia en el territorio, el Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) aprobó avanzar con un proceso de reorganización interna que implica el cierre de diversas Agencias de Extensión Rural (AER).
Entre las unidades afectadas se encuentran las de Necochea, Lobería y San Cayetano, piezas fundamentales para el desarrollo técnico de la región.
La decisión se formalizó tras la reunión ordinaria del pasado 26 de marzo. Según consta en el documento oficial, la medida no formaba parte originalmente del orden del día, sino que fue incorporada para dar curso a una propuesta de la Dirección Nacional orientada a redefinir las «prioridades operativas y de gestión» del organismo.
Alcance de la medida
La resolución instruye a la Dirección Nacional a ejecutar los procedimientos administrativos para eliminar las AER en puntos estratégicos de los Centros Regionales de:
- Buenos Aires Norte
- Buenos Aires Sur (donde se inscriben las agencias de nuestra zona)
- Córdoba
Aunque el listado detallado de todas las oficinas cerradas se mantiene en un anexo específico, la confirmación de la baja de las agencias locales marca un cambio de paradigma en la política de proximidad que el INTA ha sostenido históricamente.
Reorganización y «eficiencia»
Desde el organismo argumentan que este ajuste responde a un plan integral para fortalecer áreas estratégicas y optimizar los recursos públicos.
En ese sentido, la Coordinación Nacional de Recursos Humanos ya ha sido facultada para iniciar los actos administrativos que den cumplimiento a lo resuelto.
El rol de las AER: Estas agencias funcionan como el nexo directo entre la investigación científica y el trabajo de campo, brindando asistencia técnica, transferencia de tecnología y acompañamiento a pequeños y medianos productores.
Interrogantes en el sector
La noticia ha despertado preocupación en el sector agropecuario regional. El desafío que enfrenta ahora el INTA será demostrar cómo sostendrá la asistencia técnica y su presencia en el territorio tras la eliminación de estas sedes físicas.
En un contexto de revisión de las estructuras del Estado, la eficiencia administrativa choca con la necesidad de mantener el apoyo estatal en zonas donde el motor productivo depende, en gran medida, del asesoramiento técnico oficial.
