La UE sella acuerdo con Australia mientras Trump presiona por el pacto transatlántico
En una jornada marcada por intensos movimientos diplomáticos, Bruselas expande su red comercial en el Indo-Pacífico. Al mismo tiempo, Washington lanza señales contradictorias sobre un posible deshielo con Irán que ya sacude los mercados energéticos.
Alianza Estratégica en el Pacífico
En un paso decisivo para reducir la dependencia de mercados volátiles, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, formalizaron hoy en Canberra un histórico acuerdo de libre comercio.
El pacto busca blindar las economías de ambos bloques frente a la actual inestabilidad geopolítica. Este movimiento sigue la estela de los recientes éxitos de la UE con India y el Mercosur, consolidando la estrategia de diversificación europea.
Tensión y optimismo en el eje Washington-Bruselas
Mientras se celebra el éxito en Australia, el frente transatlántico sigue ofreciendo claroscuros. El embajador de EE. UU. ante la UE, Andrew Puzder, mostró un optimismo cauteloso en declaraciones exclusivas para Europe Today respecto al estancado acuerdo comercial entre ambas potencias.
«Sería una verdadera negligencia económica no aprobarlo; es un gran acuerdo para ambas partes», afirmó Puzder.
El diplomático recordó que Washington ha cumplido su parte desde la firma preliminar el verano pasado y urgió al Parlamento Europeo a ratificarlo en la votación clave prevista para este jueves.
El proceso se ha visto entorpecido por fricciones diplomáticas sobre Groenlandia y la política arancelaria de la administración Trump.
¿Tregua en Oriente Medio? Los mercados reaccionan
El escenario global dio un vuelco tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien aseguró haber mantenido conversaciones «muy productivas» con Teherán.
Trump prometió una tregua de cinco días en los ataques a infraestructuras energéticas, lo que provocó efectos inmediatos:
- Petróleo: El crudo Brent se desplomó un 13%.
- Gas: Los precios cayeron en picado ante la expectativa de una desescalada.
Pese al escepticismo de Teherán —donde el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, tildó las declaraciones de «noticias falsas» para manipular mercados—, informes de Axios sugieren que enviados estadounidenses como Jared Kushner y el vicepresidente JD Vance podrían reunirse pronto con homólogos iraníes. Pakistán se perfila como el mediador y sede probable de este diálogo de alto nivel.
La postura de Israel
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se mostró abierto a una solución negociada que proteja los intereses de su país, aunque mantuvo su promesa de seguir golpeando objetivos de Hezbolá.
Por su parte, el ex primer ministro Naftali Bennett fue más punzante, calificando de «cobarde» la postura de algunas naciones europeas. «Estamos luchando su guerra y esperamos contar con su apoyo, no con sus críticas», sentenció Bennett.
