Comienza una semana «clave y decisiva» con declaraciones de testigos
Este lunes, el Tribunal Federal de Santa Cruz, en la ciudad de Río Gallegos, dará inicio a la segunda semana del juicio oral y público por el hundimiento del submarino ARA San Juan.
Tras una primera etapa centrada en las indagatorias, la querella mayoritaria —que representa a 34 familias de los 44 tripulantes— anticipa que esta instancia será fundamental para determinar las responsabilidades penales de la tragedia.
Del relato de los imputados a la obligación de la verdad
La abogada querellante, Valeria Carreras, expresó en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas que las expectativas son «altísimas».
La letrada marcó una distinción fundamental respecto a la semana previa: mientras que los imputados tienen el derecho de declarar sin juramento de decir verdad, los próximos comparecientes están legalmente obligados a no mentir.
«Estamos preparados para pedir los falsos testimonios que sean necesarios. De los 20 testigos previstos, seremos muy meticulosos en el interrogatorio para exponer a quienes intenten camuflar la verdad», advirtió Carreras.
Perfiles de los testigos y la búsqueda del «fin del blindaje»
La lista de convocados para estas jornadas se divide en dos grupos estratégicos:
- Técnicos: Encargados de informar y dar fe sobre las condiciones materiales y de mantenimiento en las que se encontraba la unidad al momento de su última misión.
- Excomandantes del ARA San Juan: Quienes aportarán su visión técnica y operativa basada en la experiencia previa de navegación en el buque.
Para las familias, el objetivo sigue siendo obtener documentación completa y terminar con lo que denominan el «blindaje naval», una supuesta estructura de protección interna dentro de la fuerza que obstaculiza el avance de la justicia.
Polémica por la presencia de un auditor de la Armada
Uno de los puntos de mayor tensión para esta semana es la posible presencia del Capitán de Fragata Daniel Lorenzo, auditor de la Armada.
Según la querella, Lorenzo —quien fue defensor en el Consejo de Guerra de varios imputados— estuvo presente en la primera semana bajo el argumento de realizar tareas «logísticas».
Carreras cuestionó duramente esta intervención: «¿Quién está interesado en controlar y auditar este juicio? La semana pasada no había testigos que trasladar o alojar. Mañana voy a cuestionar su presencia; no deberían atreverse a seguir enviando auditores».
