Lo que debía ser una misión de seducción para atraer capitales terminó con un sabor amargo en el corazón financiero de Nueva York.
Pese al clima de cordialidad superficial en la sede del JP Morgan, el balance final para los inversores y empresarios argentinos fue de oportunidad perdida: no hubo anuncios sobre el fin del cepo ni nuevas inversiones concretas.
El «factor sorpresa»: El ataque a Rocca y Madanes
Uno de los puntos que más ruido generó entre los ejecutivos fue el tono del discurso presidencial. Javier Milei apuntó directamente contra Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Aluar/Fate).
- La reacción: En Wall Street, donde se esperaba un mensaje 100% pro-business, el ataque fue calificado como «antiempresario».
- El impacto: La incomodidad fue notoria cuando los inversores extranjeros, al preguntar quiénes eran los señalados, descubrieron que se trataba de dos de los capitanes de industria más poderosos de Argentina.
Las tres demandas insatisfechas
El evento dejó en evidencia que la paciencia de los mercados tiene un límite técnico: el control de cambios.
- Inversores Externos: Fondos y bancos reiteraron que, mientras el cepo cambiario siga vigente, el ingreso de capitales permanecerá en pausa.
- Sector Energético: Ejecutivos de Chevron señalaron que Vaca Muerta no puede competir plenamente con mercados como el Permian en EE.UU. sin una desregulación cambiaria total.
- Exportadores Locales: La delegación argentina regresó sin la esperada baja de retenciones, un reclamo urgente ante los altos costos en dólares y el atraso cambiario.
Tensión política y fallas de organización
La gira también estuvo marcada por el malestar de los gobernadores argentinos, quienes se sintieron «encapsulados» y marginados de la agenda presidencial.
«Se perdió una oportunidad política», afirmaron desde las comitivas provinciales, que ni siquiera fueron recibidas por el mandatario para discutir temas de gestión o el escenario electoral de 2027.
Incluso la logística fue cuestionada: varios gobernadores quedaron varados en los pasillos del JP Morgan por problemas de acreditación, logrando entrar al auditorio cuando el discurso de Milei ya estaba avanzado.
Sin «dinero fresco» en el horizonte
Aunque el Canciller Pablo Quirno mantuvo reuniones con gigantes como Rio Tinto y México Transportes, los encuentros se limitaron a repasar proyectos preexistentes. Al cierre de la Argentina Week, el contador de nuevas inversiones quedó en cero.
Tras una breve reunión con Jamie Dimon (CEO de JP Morgan) y una recorrida turística por el piso 45 de la torre de Manhattan, la comitiva emprendió el regreso para asistir a la asunción de José Antonio Kast en Chile, dejando en Nueva York más dudas que certezas.
