El conflicto por el petróleo ruso y la amenaza de guerra en Oriente Medio sacuden a Bruselas
Última hora: La comisaria europea de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, declaró a Europe Today que la UE está «preparada para cualquier escenario» ante el riesgo de que el conflicto en Oriente Medio involucre al bloque.
«Estamos comprometidos y preparados. Mantuvimos una primera reunión el domingo, inmediatamente después de los primeros ataques», explicó Lahbib.
Además, aseguró que, en cuanto a la crisis humanitaria, la UE cuenta con reservas de sacos de dormir, tiendas de campaña y almacenes listos, mientras vigila de cerca los «riesgos nucleares».
Escalada entre Orbán y Zelenski por el petróleo ruso
Sin embargo, la prioridad esta mañana es la disputa entre el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, por el tránsito de petróleo ruso. El conflicto alcanzó niveles críticos este jueves con un intercambio de amenazas directas.
Orbán prometió en un video «romper por la fuerza» lo que calificó como un «bloqueo petrolero ucraniano» al crudo ruso, exigiendo que se restablezca el flujo a través del oleoducto Druzhba.
Cabe recordar que tanto Orbán como el eslovaco Robert Fico están vetando nuevas sanciones de la UE contra Rusia, argumentando que Ucrania no ha reparado dicho oleoducto, dañado en enero. Orbán mantiene, además, bloqueado un préstamo de 90.000 millones de euros para Kiev.
Amenazas y reacciones diplomáticas
La respuesta de Zelenski no se hizo esperar: «Espero que nadie en la UE bloquee el tramo de 90.000 millones para armar a nuestros soldados.
De lo contrario, daremos a nuestras tropas el número de teléfono de esa persona y dejaremos que hablen con ella en su propio idioma».
Estas declaraciones han causado indignación en Budapest. El ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, las calificó de «amenaza de muerte».
Incluso el líder de la oposición húngara, Péter Magyar —principal rival de Orbán para las elecciones de abril—, mostró su solidaridad: «Ningún jefe de Estado extranjero puede amenazar a un húngaro».
Un tablero político complejo
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, se sumó a la disputa sugiriendo que otros estados miembros podrían unirse al bloqueo del préstamo si Zelenski continúa con lo que llamó un «chantaje indignante».
Por su parte, Zelenski insiste en que no reparará el oleoducto, afirmando que otros líderes europeos comparten su postura.
No obstante, la Comisión Europea parece discrepar: la presidenta Ursula von der Leyen instó recientemente a Kiev a «acelerar» las reparaciones como vía de solución.
Bruselas camina por la cuerda floja, tratando de mantener el apoyo a Ucrania frente a la agresión rusa sin interferir en la campaña electoral húngara.
Incidente diplomático: El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, acusó anoche a Budapest de tomar como «rehenes» a siete ciudadanos ucranianos, empleados del banco Oschadbank, que fueron detenidos mientras transitaban desde Austria.
Finalmente, el debate sobre la adhesión de Ucrania sigue estancado. Los países de la UE han rechazado la idea de una «membresía inversa» por considerar que pone en riesgo la integridad del proceso de adhesión basado en méritos. Bruselas continúa buscando opciones que equilibren las aspiraciones de Kiev con la estabilidad del bloque.
