Los principales bancos recomiendan salir de los bonos argentinos por dudas sobre el pago
Entidades como J.P. Morgan, Citi y Bank of America advierten que el rally financiero de los últimos meses llegó a un techo.
Las reservas netas negativas, la continuidad del cepo y un escenario global con menor liquidez dispararon las órdenes de «tomar ganancias» y esperar fuera del mercado local.
El clima de romance entre Wall Street y el programa económico de Javier Milei parece haber entrado en una fase de cautela extrema, cuando no de retiro.
En una serie de informes conocidos este miércoles, los seis grandes bancos de inversión más influyentes del mundo —Citi, J.P. Morgan, Barclays, Morgan Stanley, Wells Fargo y Bank of America (BofA)— coincidieron en una recomendación contundente: reducir la exposición a la deuda argentina y liquidar posiciones.
El fin del «veranito» financiero
Para los analistas de Nueva York, Argentina pasó de ser el negocio estrella de los últimos meses a convertirse en el mercado emergente más vulnerable frente a un cambio en el humor global.
El diagnóstico es compartido: si bien el mercado acompañó el ajuste fiscal, la falta de dólares genuinos y la fragilidad del esquema financiero actual sugieren que es momento de tomar ganancias.
El informe de Bank of America fue el más tajante al respecto, con una instrucción directa a sus clientes: «Close position in GD35» (Cerrar posición en el bono Global 2035).
Los tres pilares de la desconfianza
Los informes detallan tres factores críticos que impiden que Argentina regrese a los mercados internacionales de crédito:
- Reservas en rojo: Aunque el Banco Central muestra reservas brutas superiores a los USD 46.000 millones, los bancos calculan que, al descontar swaps, encajes y pasivos, las reservas netas son negativas en USD 15.000 millones. Además, existe una creciente preocupación por la transparencia en la ubicación de las reservas en oro (estimadas en USD 6.000 millones).
- El «atraso» cambiario y el agro: Wall Street duda que el campo liquide la cosecha gruesa de abril con el tipo de cambio actual. Sin una baja de retenciones —que el Gobierno no puede conceder por el frente fiscal— o una devaluación, el ingreso de divisas se mantiene bajo signo de interrogación.
- La permanencia del cepo: Los bancos, en sintonía con advertencias previas de Domingo Cavallo y el BID, señalan que mientras persistan las restricciones al movimiento de capitales, el país seguirá siendo un destino de alto riesgo.
Un contexto global adverso
A los problemas locales se suma un factor externo determinante: el Tesoro de los Estados Unidos ha comenzado a implementar medidas para reducir la liquidez de dólares en el sistema financiero.
«Cuando el Tesoro endurece las condiciones, los flujos hacia activos de riesgo como los argentinos son los primeros en retirarse», advierte uno de los informes.
Con el riesgo país en ascenso y una ventana de financiamiento que empieza a cerrarse, el Gobierno enfrenta el desafío de sostener su esquema de pagos en un año donde el apoyo de la administración Trump también estará condicionado por el calendario electoral de noviembre en EE. UU.
