Una pericia balística confirma el arma homicida y hay una detenida
A cinco años del hecho, la justicia dictó la detención de Patricia Astesano tras confirmarse que el revólver secuestrado en su vivienda coincide con los proyectiles que terminaron con la vida de Fiorito en 2020.
La investigación por el asesinato de Alejandra Fiorito, ocurrido en julio de 2020, ha dado un vuelco determinante.
En las últimas horas se confirmó que la imputada, Patricia Astesano, permanece alojada en la Unidad Penal N° 50 de Batán, bajo la grave acusación de “homicidio doblemente agravado por alevosía y el uso de arma de fuego”. Por consejo de su defensa, la mujer optó por no prestar declaración ante las autoridades.
El hallazgo fortuito que reactivó la causa
Aunque el nombre de Astesano ya figuraba en las actuaciones judiciales desde agosto de 2020 —apenas un mes después del crimen— como una persona posiblemente involucrada, no fue sino hasta septiembre de 2025 que la causa se reactivó con pruebas irrefutables.
Durante un allanamiento realizado en el domicilio de Astesano por una investigación ajena al caso Fiorito, la policía secuestró un revólver calibre .38. Este hallazgo permitió a la fiscalía solicitar las pericias de cotejo que finalmente cerraron el círculo sobre la sospechosa.
La «huella dactilar» del arma
El proceso de peritaje fue exhaustivo y se dividió en varias etapas técnicas entre Necochea y Mar del Plata:
- Aptitud de disparo: Primero se determinó que el arma secuestrada funcionaba perfectamente.
- Cotejo balístico: En diciembre, especialistas realizaron una comparación minuciosa entre el arma y los proyectiles hallados en el auto de la víctima.
- Confirmación microscópica: Mediante el uso de microscopios de alta precisión, se analizaron las marcas y estrías que el cañón deja en las balas al ser disparadas, un rastro único comparable a una huella dactilar humana.
“Concluimos en que el arma secuestrada es la que disparó los proyectiles que le causaron la muerte a Alejandra Fiorito”, afirmaron fuentes de la fiscalía, confirmando que la coincidencia es absoluta.
Con esta prueba de cargo, la situación procesal de Astesano es sumamente comprometida, ya que la evidencia científica la sitúa como la poseedora del arma que ejecutó los disparos fatales en aquel invierno de 2020.
