La derogación del Estatuto del Periodista es un «retroceso histórico»
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) envió una nota formal a las autoridades de la Cámara Alta expresando su «profunda preocupación» ante el proyecto que busca eliminar la Ley 12.908. La entidad reclama una modernización de la norma en lugar de su supresión.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) formalizó este martes su rechazo a la posible derogación del Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908), calificando la iniciativa legislativa como un «error histórico» y un atentado contra la calidad institucional de la democracia argentina.
A través de una nota remitida a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y a la Comisión de Trabajo y Previsión Social liderada por Patricia Bullrich, la organización advirtió que la eliminación de este pilar normativo dejaría a la profesión en un estado de vulnerabilidad sin precedentes.
Los ejes del reclamo: seguridad jurídica y libertad de prensa
Para FOPEA, la intención del Gobierno de suprimir la ley bajo el argumento de eliminar supuestos «fueros especiales» desconoce la esencia del trabajo de prensa. En su presentación, la entidad subrayó tres puntos jurídicos clave que sustentan la vigencia del estatuto:
- Principio de Progresividad: Basándose en el fallo «Milone» de la Corte Suprema, FOPEA sostiene que el Estado no puede adoptar medidas regresivas que quiten protección a derechos ya adquiridos.
- Libertad de Expresión: Se recordó que la Ley 12.908 no es meramente laboral; artículos como el 13 garantizan el libre tránsito y el acceso a las fuentes de información, esenciales para el ejercicio del periodismo.
- Estabilidad Profesional: La indemnización agravada (Art. 43) fue defendida como una herramienta constitucional para proteger la independencia del periodista frente a presiones editoriales o políticas.
«La derogación implicaría una fragmentación federal, consolidando un sistema desigual con profesionales de primera y de segunda», advirtió el Foro en el documento.
El riesgo de la «intemperie» legal
FOPEA detalló que la caída del estatuto traería consecuencias directas en la lucha contra la desinformación.
Al nivelar «hacia abajo» las condiciones de trabajo, se facilita la proliferación de contenidos sin rigor ni responsabilidad editorial, potenciando además el riesgo de autocensura ante la pérdida de garantías de estabilidad.
Modernización sí, eliminación no
A pesar de la férrea defensa de la ley, la organización reconoció que el Estatuto, sancionado originalmente en la década del 40, contiene anacronismos que deben ser revisados.
Sin embargo, la postura es clara: la solución no es el vacío legal. FOPEA instó a los bloques de la UCR, el PRO y el Justicialismo a abrir un debate parlamentario serio que permita actualizar la norma a las dinámicas digitales del siglo XXI, conservando el espíritu protector que garantiza un periodismo independiente.
La Comisión Directiva de la entidad se puso a disposición del Senado para una reunión urgente, solicitando que se eviten decisiones apresuradas que dejen a la profesión «a la intemperie».
