Se cortan los pagos a proveedores y peligra la asistencia alimentaria
Apenas iniciado el segundo mes de 2026, la administración provincial enfrenta una asfixia financiera que ya trasciende los números y golpea directamente a la gestión.
Con deudas que en Salud superan los siete meses, crece el temor por el abastecimiento de comedores en la antesala del ciclo lectivo.
El Gobierno bonaerense encara febrero de 2026 sin lograr torcer el rumbo de una crisis financiera que amenaza con paralizar áreas críticas.
Lo que comenzó como una demora administrativa se ha transformado en un acumulado de incumplimientos con proveedores del Estado que se expande por toda la estructura ministerial, encendiendo alarmas en sectores clave como el de la alimentación.
El fantasma del desabastecimiento
En los últimos días, empresas proveedoras de alimentos para programas sociales manifestaron su creciente preocupación ante la posibilidad de un corte total en la cadena de pagos.
El escenario es especialmente sensible debido a la cercanía del inicio del ciclo lectivo, momento en que la demanda de asistencia alimentaria escolar aumenta drásticamente.
En un contexto donde la inflación continúa golpeando el poder adquisitivo, la falta de cancelación de estas deudas pone en jaque la implementación de programas destinados a los sectores más vulnerables de la provincia.
La teoría de la «sábana corta»
Desde el sector privado, el diagnóstico es contundente. En diálogo con La Tecla, Daniel Amato, presidente de la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado de la Provincia de Buenos Aires (FEMAPE), describió la situación como una «sábana corta» para el Ejecutivo provincial.
«Cuando se pelean los elefantes, las que se mueren son las hormigas», graficó Amato, refiriéndose al impacto colateral que el conflicto político y financiero entre Nación y Provincia tiene sobre los pequeños proveedores y, en última instancia, sobre la población.
Según el referente empresarial, el deterioro se explica por dos frentes:
- La caída en la recaudación propia de la Provincia.
- El recorte en la coparticipación federal, lo que debilita el flujo de caja diario.
Un mapa de deudas desigual
Si bien la situación no es uniforme en todas las áreas —con organismos como el IPS manteniendo sus pagos relativamente ordenados—, los ministerios de mayor volumen operativo presentan retrasos críticos. Según testimonios de los propios proveedores:
- Ministerio de Salud: Es el área más afectada, con demoras que oscilan entre 3 y 7 meses, o incluso más en casos puntuales.
- Plazos: Si bien el sector reconoce que el cobro a 30 días es hoy una utopía, la incertidumbre sobre el «cuándo» impide la reposición de mercadería y el mantenimiento de costos.
¿Vuelven los bonos?
Ante la falta de liquidez, en los pasillos de La Plata vuelve a sonar con fuerza la posibilidad de emitir nuevos bonos para cancelar deudas.
Sin embargo, esta salida enfrenta dos obstáculos mayores: requiere la aprobación de la Legislatura provincial y, fundamentalmente, la autorización de un Gobierno nacional con el que la relación política hoy se encuentra en su punto de mayor tensión.
