Denuncian deudas del PAMI y advierten por el suministro de medicamentos
Las principales cámaras del país elevaron una carta a las autoridades de la obra social nacional. Aseguran que los atrasos en los pagos desde noviembre ponen en riesgo la atención a más de cinco millones de jubilados.
Las farmacias de todo el país se encuentran en estado de alerta. A través de una comunicación conjunta, las entidades que nuclean al sector advirtieron que la provisión de medicamentos a los afiliados del PAMI corre serio riesgo debido a una deuda acumulada que la obra social mantiene con las prestadoras.
Una cadena de pagos cortada
La misiva, dirigida a las autoridades del PAMI, detalla atrasos significativos en los pagos correspondientes a varias quincenas, abarcando un período que va desde noviembre hasta la actualidad.
Según explicaron las cámaras, esta falta de financiamiento asfixia la capacidad operativa de los locales de barrio.
La denuncia cuenta con el respaldo de las organizaciones más importantes del sector:
- COFA (Confederación Farmacéutica Argentina)
- FACAF (Federación Argentina de Cámaras de Farmacias)
- FEFARA (Federación Farmacéutica de la República Argentina)
- AFMSRA (Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales)
- ASOFAR (Asociación de Farmacias Argentinas)
A este reclamo se sumó la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM), que representa a las droguerías. El sector exige un cronograma de pagos cierto para evitar el quiebre del stock.
El impacto en los jubilados
La situación es crítica para los más de cinco millones de afiliados que dependen de la red de farmacias para continuar sus tratamientos.
«Cuando los pagos no llegan a tiempo, se resiente toda la cadena de atención», explicaron los referentes del sector.
En declaraciones a Radio Provincia, Alejandra Gómez, presidenta de la COFA, subrayó la urgencia de la reposición semanal: “Para las farmacias representa un esfuerzo muy grande.
Todas las semanas tenemos que comprar en las droguerías para garantizar que los jubilados accedan a sus medicamentos sin interrupciones”.
Un futuro incierto
La advertencia es clara: de no mediar una solución inmediata y una regularización de los fondos, será difícil continuar con la prestación del servicio.
Las farmacias aseguran que han agotado las instancias de espera y que la sostenibilidad del sistema está al límite.
